De su alianza con Massa a las promesas (sin sustento) de campaña: quién es Mariano Arcioni

El mandatario llegó a la gobernación de Chubut tras la muerte de Das Neves en 2017. En junio, fue electo por casi el 40%.


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El conflicto social y económico que se desencadenó en Chubut tiene en el centro de la escena al gobernador Mariano Arcioni.

Nacido en la localidad de Comodoro Rivadavia, Arcioni llegó a la gobernación tras la muerte de Mario Das Neves (en octubre de 2017), con quien compartió la fórmula como candidato a vicegobernador en 2015. Fueron solamente 3000 votos por encima de Martín Buzzi, quien hasta ese momento era el mandatario provincial y quien contaba con el apoyo de la entonces presidenta, Cristina Fernández de Kirchner.

Si bien en 2017 encabezó la lista de candidatos a diputados nacionales por Chubut Somos Todos (ganó con el 31% de los votos), el 1 de noviembre declinó su banca en la Cámara baja y se hizo cargo de la Provincia. Chubut Somos Todos es un partido provincial desprendido del peronismo que respondía a Das Neves (algo similar al Movimiento Popular Neuquino).

Durante todo este año, su principal promesa de campaña fue una paritaria de cerca del 40% más cláusula gatillo para los docentes y aumentos salariales para el sector estatal, algo totalmente desproporcionado a la realidad económica y financiera de Chubut.

Finalmente, el 9 de junio fue electo por el 39,3% frente a Carlos Linares, intendente de Comodoro Rivadavia y candidato de Alberto Fernández.

El líder del Frente Renovador, Sergio Massa, fue su principal aliado a nivel nacional. Incluso, el día de las elecciones, el tigrense voló al sur junto a su jefe de campaña, Diego Bossio, y la titular del bloque de diputados del FR, Graciela Camaño. Esa noche, hubo un cruce televisivo entre Massa y Fernández: era la primera señal del regreso del tigrense a las filas del kirchnerismo.

Una vez conocidos los resultados, Arcioni comenzó a especular políticamente y se acercó, de manera pública, al Frente de Todos.

Desde julio, los salarios no son pagados en tiempo y forma, los trabajadores sufren constantes cortes en sus obras sociales, la administración pública está totalmente paralizada y los chicos no asisten a clases. Esta situación se cobró la renuncia de tres de sus ministros (Salud, Educación y Economía).

En agosto, el titular de la cartera del Interior, Rogelio Frigerio, y su par de Educación, Alejandro Finocchiaro, recibieron a Arcioni en Buenos Aires. Allí negociaron el adelanto de fondos de coparticipaciones que, este mismo miércoles, el gobernador de Chubut reclamó en conferencia de prensa. Desde el Ejecutivo nacional aseguraron que dicho dinero ya fue girado y que no hay previsto hacer más desembolsos.

Por la crítica situación Arcioni pidió utilizar, hace algunos días, 15 millones de dólares del saldo disponible del Bono de Cancelación de Deuda (Bocade) para gastos corrientes. Sin embargo, el bono de un total de 650 millones de dólares, no puede ser usado para pagar los salarios porque fue colocado con el objetivo de cancelar deudas anteriores a 2016 y un programa de obras pública.

Como si fuera poco, en el medio de este conflicto, Arcioni envió un proyecto a la Legislatura chubutense donde se prevé un aumento de sueldo para él y todo el equipo técnico. La noticia cayó como un baldazo de agua fría en toda la comunidad.