De Odebrecht a los Cuadernos: Corcho Rodríguez, bajo la lupa de Comodoro Py

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Aysa. Odebrecht. Soterramiento del Sarmiento. Coimas. Cuadernos. Hasta hace unos pocos años, Jorge “Corcho” Rodríguez era conocido por haber salido con Susana Giménez o por su relación con Verónica Lozano. Algunas personas más memoriosas recordarán que en 2011 lo denunciaron por evasión fiscal. Pero desde que explotó el “Lava Jato”, Comodoro Py no lo deja en paz.

Cuando llegó hoy al juzgado de Claudio Bonadio, lo hizo para adelantarse a un seguro llamado a indagatoria en la causa de los cuadernos. Su entorno aseguró que se habían enterado de la mención que hizo el chofer Oscar Centeno en sus anotaciones. Pero lejos de la postura de algunos empresarios, Corcho no fue a Retiro a arrepentirse sino todo lo contrario. 

En tres horas, se encargó de desmentir aquella información que presuntamente lo vincula con el expediente. Dijo y mostró que estaba fuera del país en la fecha donde Centeno indicó que irían a “retirar”  algo. Específicamente, exhibió su pasaporte donde consta que estaba en Estados Unidos aquél día.

Admitió un vínculo con el hijo de Julio De Vido, Facundo, pero negó haber pagado o dado dinero a representantes de la gestión anterior. Aclaró, además, que el lugar en el que supuestamente lo visitaban en 2013 no era un galpón como dijo el chofer sino un edificio donde se instaló recién en abril de 2014.

Con esta declaración, Rodríguez queda imputado en la causa y habrá que ver si estas explicaciones le bastan a Bonadio. Mientras tanto, “Corcho” sabe que tendrá que volver al Principado de Retiro. El 17 de octubre, el juez Marcelo Martínez de Giorgi lo citó para que de explicaciones en el expediente donde se investiga si hubo pago de sobornos por parte del grupo Odebrecht a funcionarios para lograr la adjudicación de la obra del soterramiento del Tren Sarmiento.

Admitió un vínculo con el hijo de Julio De Vido, Facundo, pero negó haber pagado o dado dinero a representantes de la gestión anterior

Rodríguez está señalado como “intermediario” entre los empresarios brasileños y los funcionarios argentinos. En esa causa, ya fue indagado el primo de Mauricio Macri, Ángelo Calcaterra, por entonces dueño de la constructora IECSA.

A esto se le suma la indagatoria que tiene pendiente en el juzgado de Daniel Rafecas por las irregularidades en licitaciones relacionadas con la compañía AySA. La firma de un acuerdo entre las autoridades brasileñas y argentinas para que finalmente los jueces y fiscales de Comodoro Py puedan acceder a las declaraciones que realizaron los “arrepentidos” en Brasil promete aportar más información sobre al que mucho denominaron un “lobbista” clave. “Corcho” siempre negó su vinculación con las causas o cualquier intento de vincularlo con irregularidades o delitos. Los jueces federales tienen ahora la oportunidad de desmentirlo. O no.