De nieto de la “abuela justicialista” a ser secretario de Cristina: el paso de Gutiérrez por la política

El sábado, el ex ayudante de la vicepresidenta fue asesinado en una vivienda ubicada en El Calafate. Qué dijo como "arrepentido" en la causa de los cuadernos.
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Dos días atrás de aparecer sin vida, Fabián Gutiérrez, ex secretario de Cristina Fernández, se había mudado a una de sus casas en El Calafate. Desde hacía unas semanas se encontraba en esa localidad para pasar la cuarentena. Su vivienda se ubica en la zona de Chacras a 100 metros del chalet de su antigua jefa.

A la semana de asumir Néstor Kirchner como presidente comenzó sus tareas al lado de Cristina. La acompañaba a los viajes oficiales como primera dama y hasta cuando cuando iba de compras. Al difunto juez Claudio Bonadio, en la “causa de los cuadernos”, le dijo: “Ella elegía lo que quería comprar y luego iba yo con el dinero y lo retiraba. Las sumas rondaban entre los cuatro y los seis mil dólares por cada viaje”.

Fabián Gutiérrez y Cristina Férnadez.

No estaba gustoso con realizar tareas para la entonces primera dama. “Dado el carácter que tenía la senadora, nadie quería trabajar con ella. Mi tarea junto a Cristina era acompañarla a todos lados, de sol a sol, porque yo estaba solo con ella”, declaró Gutiérrez.

Renunció el 25 de mayo de 2005, cuando volvieron de Jerusalén. “Yo fui al baño y ella me requirió y no estaba. Discutimos y renuncié. Estaba muy cansado, estuve cuatro meses sin francos”, expresó ante la Justicia en octubre de 2018.

Este sábado, el juez de la causa caratulada como “homicidio agravado”, Carlos Narvarte habló con medios provinciales y confirmó el asesinato de Gutiérrez. El hombre de 46 años “estaba enterrado”, y tenía marcas de “golpes en la cabeza” y de “arma blanca”. Había sido maniatado con precintos.

La Justicia investiga un móvil personal y extorsivo, dado que sospechan que uno de los cuatro detenidos tenía una relación amorosa con Gutiérrez. De hecho, uno de ellos le confesó a la fiscal del caso, Natalia Mercado, lo sucedido, y por eso encontraron el cuerpo.  

La fiscal (hija de la gobernadora Alicia Kirchner), el magistrado y el detenido fueron a la casa indicada, de color amarillo ubicada en el barrio Aeropuerto Viejo, donde “en el fondo” estaba el cuerpo. Los detenidos rondan los 20 años y pertenecen a familias reconocidas de El Calafate. 

“Pueden haber más detenciones”, adelantó Narvarte. La primera hipótesis que manifestó, es que Gutiérrez fue asesinado en su casa, y después lo llevan en la camioneta del fallecido a la vivienda donde fue encontrado. Las casas están a diez cuadras de distancia. 

En la cabaña, donde estaba el cuerpo, había un televisor y un equipo de música sacados de la casa del ex secretario, y una “sábana manchada con sangre”.

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El arrepentido

Cuando el viernes se publicó que el ex secretario de Cristina Fernández estaba desaparecido, las redes sociales, y muy especialmente, Twitter explotó con comentarios. Esa noche fue Trending Topic en el puesto N°1 en Argentina. Al igual que la actual vicepresidenta catalogada de “asesina” al aparecer el cuerpo.

Algunos usuarios de la red del pajarito, famosos y no, vincularon la desaparición y posterior muerte a la del fiscal Alberto Nisman. Aunque a diferencia de este último, Gutiérrez no contaba con custodios pese a ser un imputado arrepentido en la “causa de los cuadernos”.

José López.

“Recuerdo que a veces cuando ella salía del Senado nos dirigíamos a la Casa Rosada. Ella como primera dama tenía despacho ubicado cerca de Néstor. En esas ocasiones, que eran por la noche alrededor de las 21:30, yo podía observar que José López y (Ricardo) Jaime iban a verlo a Kirchner. José López con más frecuencia y llevando bolsos. Respecto de Jaime era frecuente verlo con una mochila”, declaró en el expediente.

En sus declaraciones aclaró “nunca vio el contenido de los bolsos que traían las personas”. Sin embargo, por su “percepción y el comentario de los secretarios era que traían recaudación”.

También apuntó contra otro arrepentido: José López. Lo calificó como el entregador de los 9.000.000 de dólares que el ex secretario de Obras Públicas llevó a un convento.

Después de renunciar en 2005, vivió dos años en El Calafate. “Durante ese tiempo le pedí a José López si podía darme alguna actividad o trabajo para que se subcontratara a mi empresa. Me hizo esperar, no me atendió y cuando vi que se iba por otra puerta lo insulté. Él iba con su secretario y custodios“.

Cristina y Néstor Kirchner.

No tardó en regresar a la función pública, luego de una reunión con Néstor. El ex presidente lo había llevado a militar y a trabajar en la gobernación, dado que su abuela “era un cuadro dentro del Partido Justicialista”.

Volvió como secretario adjunto, no privado de Cristina, ya que había renunciado a ese cargo tiempo atrás. Cuando contó cuáles eran sus tareas, ante la Justicia, sostuvo que no manejaba “temas de agenda ni actividades inherentes a la función”.

“Me limitaba a acompañar a la presidenta a distintos lugares sin ningún tipo de responsabilidad o me quedaba en Casa de Gobierno”, había declarado.

Compartió con el matrimonio Kirchner viajes al sur del país los fines de semana. Además de ellos, manifestó que solían acompañarlos: el socio de Máximo Kirchner, Osvaldo Sanfelice; el secretario de Néstor, Rudy Ulloa; el ex gobernador de Santa Cruz, Carlos Sancho y Carlos Zannini.

Daniel Muñoz.

“Recuerdo que en esos viajes cuando llegábamos a la residencia de El Calafate, cuando arribaba Daniel Muñoz, Néstor Kirchner nos hacía retirar”, dijo. De Muñoz explicó que “llevaba valijas con candado y era el único que las tocaba”.

Tanto en la casa de El Calafate como en la de Río Gallegos creía que habían bóvedas, aunque siempre aclaró que no las vio. “Existía un lugar bajando las escaleras donde había una puerta placa de color blanca cerrada donde siempre decíamos entre los secretarios que ‘ahí estaba la historia’, en relación al lugar donde se podría guardar los bultos”.