De Arroyo a Rossi: precandidaturas, renuncias, desencanto y reemplazos en el Gabinete, tras la orden “ética” de Alberto

Alberto tiene la difícil tarea de limar las asperezas en el peronismo santafesino y acomodar las piezas en dos ministerios.
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Las elecciones legislativas se transformaron en un motín de mucho valor para la clase política. Todo parecía que los conflictos internos de cara a las PASO se presentaban en la coalición opositora de “Juntos”. Pero el Frente de Todos no quedó ajeno a la disputa.

Desde Perú, Alberto Fernández destacó que en el oficialismo primó “la unidad” en el armado de las listas. “Ganamos todos”, sostuvo. Es cierto que en la Ciudad y en la Provincia de Buenos Aires hay listas unificadas dentro del kirchnerismo, pero no sucede así en Santa Fe donde todo es caos.

Por otro lado, el presidente comunicó que todos los funcionarios nacionales del oficialismo que son candidatos “deben renunciar” a su cargo por una cuestión “ética”. Con esto, las piezas comienzan a desordenarse en el rompecabezas.

La decisión trajo sorpresas, por ejemplo, en el precandidato a senador nacional, Agustín Rossi. “No me habían dicho”, afirmó el ministro de Defensa, aunque expresó que dará un paso al costado ante el pedido de Alberto: “Voy a dejar de ser ministro de Defensa”. Todavía nada está confirmado, pero hay dos nombres que suenan para sucederlo: Sabina Fréderic, quien conduce el ministerio de Seguridad, y el embajador en Brasil, Daniel Scioli.

En esa misma línea, Rossi aprovechó para pedirle al gobernador santafesino y precandidato a senador suplente, Omar Perotti, “que pida licencia”. En la provincia de la bota el peronismo atraviesa días de mucha tensión, a partir del enfrentamiento del binomio Rossi-Perotti.

Sobre las internas en Santa Fe, Rossi esperaba un respaldo contundente de los máximos dirigentes de la Casa Rosada. “No comparto que Alberto Fernández apoye la otra lista”, y reprochó: “Cuando haya que defender a Cristina yo voy a estar, Perotti no”. El “Chivo” está convencido que el rafaelino quiere dividir en su provincia al peronismo del Frente de Todos. La disconformidad no pasa por dejar el timón del Ministerio. De hecho, coincidió con la decisión del presidente y remarcó “el profundo sentido ético que tiene”.

Otras bajas por una banca

El ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, es otra baja dentro del gabinete nacional ya que irá en la lista de Tolosa Paz por la Provincia. Su caso tomó notoriedad porque la caja que se maneja seduce a varios. Pero el visto final de Alberto para tomar ese cargo fue para Juan Zabaleta, el intendente de Hurlingham. La función será clave porque “Juanchi” deberá asumir con el objetivo de mantener pasivo en la calle a los movimientos sociales.

Victoria Tolosa Paz, que encabeza la lista en la Provincia, deberá dejar el Consejo de Políticas Sociales. Así también lo hará el subsecretario de Políticas de Integración y Formación de la Secretaría de Economía Social, Daniel Menéndez; el secretario de Obras Públicas, Martín Gil; la secretaria de Articulación en Transporte, Marcela Passo; y el administrador del Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento, Enrique Cresto.

Para estos últimos aún no hay apellidos definidos. Tras la llegada de Perú, Alberto buscará solucionar el problema mayor. Tratará de calmar las aguas entre Perotti y Rossi para evitar la fragmentación en un distrito clave como Santa Fe.