Cuerda floja, seguros de default y el “pelotudo” de Prat-Gay: postales de una economía sin control

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El fracaso del mensaje del presidente Mauricio Macri confirmó que el Gobierno ya no tiene control sobre la economía. Aunque el Banco Central subastó esta mañana 300 millones de dólares a $31,40 esta mañana, la divisa cerró la jornada a $34,70 y desató una ola de especulaciones en el mercado, donde la palabra “default” se hizo tendencia en las conversaciones de funcionarios, empresarios e inversores extranjeros.

En paralelo a la suba del dólar, los seguros contra un default (CDS) de Argentina a 5 años subieron a 641 puntos, la cifra más alta desde la salida del default. Según los analistas, no se trata de una apuesta a que se de esa situación sino a que, por la dificultad de vender bonos argentinos en un mercado a la baja y sin compradores, los inversores buscan cubrirse.

En el Financial Times, Andrew Brudenell, gerente de portafolio de mercados fronterizos de la administradora de activos Ashmore, no escatimó la metáfora: “Las autoridades están caminando un poco por la cuerda floja”. Según Brudenell, pasar de un modelo impulsado por el consumo con inflación a uno “económicamente ortodoxo” puede ser “una tarea muy difícil cuando solo tenés capital político para gastar”.

Según el periódico económico, los inversores extranjeros ya tomaron nota del derrumbe de Macri en las encuestas y temen que el país entre en cesación de pagos si cambia el Gobierno. Por eso siguen respaldando a Cambiemos, aunque ya admiten que la “turbulencia” económica le impedirá al país cumplir con el Fondo Monetario.

“Con el entorno externo y la incertidumbre sobre dónde va a terminar el peso, es demasiado difícil decir si pueden cumplir sus objetivos del FMI”, sostuvo John Baur, gerente de cartera de Eaton Vance.

Anoche, en Animales Sueltos, el exministro Alfonso Prat-Gay fue consultado sobre la posibilidad de que el país entre en default y la respuesta se salió de los manuales: “¿Vos pensás que puedo ser tan pelotudo de decir eso? Ni aunque lo pensara, que no lo pienso”.