Cuatro años en suspenso: corre riesgo la libertad de D’Elía

El dirigente piquetero fue condenado a cuatro años de prisión y ocho años sin poder ejercer cargos públicos. Sin embargo, no irá preso hasta que la sentencia quede firme.
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El dirigente piquetero Luis D’Elía fue condenado a cuatro años de prisión por la Justicia Federal por la toma de una Comisaría del barrio de La Boca en 2004. Sin embargo, no irá preso hasta que el fallo quede firme, decisión que debe tomar la Cámara de Casación Penal. Además, de confirmarse la pena, D’Elía no podrá ejercer cargos públicos por un período de ocho años.

En su declaración ante el Tribunal Oral Federal 6, en línea con lo dicho en el programa de Lanata, D’Elía acusó al Gobierno actual de “querer” meterlo preso. “La Argentina está viviendo una enorme catástrofe, en la cual el Poder Judicial se transformó en fuerza de choque del Poder Ejecutivo que conduce el presidente Macri”.

“La Argentina está viviendo una enorme catástrofe, en la cual el Poder Judicial se transformó en fuerza de choque del Poder Ejecutivo que conduce el presidente Macri”

La condena que enfrentaría debido se debe a que está acusado de los delitos de atentado a la autoridad, lesiones, usurpación, instigación a cometer delitos y privación ilegal de la libertad. De todos modos, el dirigente social confirmó que apelará el fallo del Tribunal.

“Es hora de la unidad de todos los que queremos que vuelva a restaurarse en la Argentina una democracia y un país para todos. No me importa nada, que hagan lo que quieran”

La libertad de D’Elía pende de un hilo, pero no es inminente. La pena que enfrenta es de cumplimiento efectivo, es decir, no es excarcelable. La defensa del dirigente apelará y la causa pasará a una nueva instancia, la Cámara Federal de Casación Penal, que deberá revisar y confirmar o desestimar la condena efectuada. “Ordenar, una vez que resulte ejecutable la condena dictada, la inmediata detención de Luis D´Elia”, dispuso el Tribunal Oral Federal 6.

De confirmarse la condena en la Cámara de Casación, al dirigente social aún le queda -tal vez, ya que es un recurso extraordinario que debe ser revisado por la misma Cámara de Casación- una instancia de apelación más, la Corte Suprema de Justicia de La Nación. Si bien no quedan muchos recursos judiciales, la causa podría demorarse más de un año hasta la próxima resolución.