Crítica Joaquín el informe Lopetegui y detalla el pacto con la Corte

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El lobby que desplegó el Gobierno el último jueves en el Congreso para desactivar la sesión para frenar la ola de tarifazo tuvo una serie de costos. Tras el escándalo que protagonizó el diputado salteño Alfredo Olmedo cuando se levantó de su banca y dejó a la alianza FPV-PJ sin quórum, en paralelo, hubo un operativo para socorrer la figura del presidente Mauricio Macri protagonizado por Elisa “Lilita” Carrió y Alfredo Cornejo, ambos accionistas mayoritarios del navío Cambiemos.

El periodista de La Nación, Joaquín Morales Solá volvió a detallar en su habitual columna dominical que el tándem Carrió-Cornejo desplegaron un operativo que protegió al Gobierno de una crisis con las tarifas de los servicios públicos y sus efectos en la sociedad. A la líder de la Coalición Cívica le endilga el rol de una especie de sistema de “alerta temprana” que advierte la inminencia de las catástrofes. “Parece que su misión en la vida es solo denunciarlas ante los micrófonos. Solo parece”. Según el columnista, luego de advertir una posible colisión, la diputada va y negocia directamente con el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el vicejefe Gustavo Lopetegui, ambos engranajes vitales y el poder en las sombras en la comandancia cambiemita.

Morales Solá insiste en intentar “desetiquetar” el aroma a Ceos que emana desde Balcarce 50: “Es muchas veces injusta. Ellos tienen la formación de los que llegan rápido al centro de un problema y tratan de resolverlo”. No obstante, remarca que el su principal déficit es que “carecen de sensibilidad política” para percibir con anticipación de sus decisiones”.

 ¿Quién se sorprende porque Carrió levanta la voz para denunciar lo que considera una injusticia? ¿Acaso no fue siempre así? ¿Era distinta cuando Macri y el radicalismo aceptaron su propuesta de alianza? No lo era.

Luego se detiene en el llamado “informe Lopetegui” (en referencia a su autor, Gustavo, el otro vicejefe), un paper que circula por la Casa Rosada en donde compara la demanda energética de Argentina con la de Chile y Uruguay. “Ese informe ignora la sociología. Chilenos y uruguayos nacen sabiendo que sus países carecen de gas, petróleo y electricidad; saben, en fin, que durante el resto de sus vidas deberán cuidar el consumo de esos bienes escasos”, señala Morales Solá, quien de paso aprovecha para disparar sobre la idiosincrasia de la corporación empresaria nacional: remarca que los hombres de negocios no están “acostumbrados” a competir y que tienen una vieja afición al proteccionismo.

También señala los límites que parece la sociedad advertir en cuanto a la suba en las tarifas y que el cambio en la modalidad de pago no altera la rentabilidad de las empresas prestadoras. De paso, reveló que Carrió analiza pedir la citación al Congreso de los dueños de las empresas energéticas, entre los que se destacan Nicolás “Nicky” Caputo (el “hermano de la vida del Presidente y dueño de SADESA) y Marcelo Mindlin (Pampa Energía), entre otros.

El fin del off y el juicio político a Lorenzetti

La visita de Peña y el ministro de Justicia, Germán Garavano, a la cúpula masculina de la Corte Suprema sigue dando tela para cortar. Según detalla el periodista, hubo fuertes reproches por parte de los jueces Juan Carlos Maqueda, Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz hacia los emisarios del Gobierno: pidieron que no haya más “trascendidos” de críticas “amarillas” hacia las decisiones del tribunal supremo. Mientras se cocina a fuego lento el pedido de juicio político de Carrió sobre Ricardo Lorenzetti, desde el Gobierno aclararon que “que ellos (el Gobierno) no harían nada. Nada, ni para impulsarlo ni para rechazarlo”, finaliza.