Crimen de Fernando: ¿por qué la Justicia rechazó la prisión domiciliaria?

Aunque se confirmó que el ADN que se encontró bajo las uñas del joven pertenece a Blas Cinalli, se estudia si también hay material genético de los otros imputados.
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Las pericias en el homicidio de Fernando Báez Sosa arrojaron que había material genético de Blas Cinalli debajo de las uñas de la víctima. Sin embargo, Fabián Améndola, abogado de la familia de Fernando, confirmó a El Canciller que “se está analizando si también existen restos de Máximo Thomsen, los resultados estarán en siete o diez días más”.

En las prendas secuestradas en el departamento que alquilaban los rugbiers imputados por el crimen, Améndola sostuvo que “en un 70% de la ropa hay rastros de ADN de la víctima”.

Fabián Améndola y Fernando Burlando.

Todavía faltan llevarse a cabo los estudios psicológicos y psiquiátricos a los ocho imputados por homicidio agravado, por el concurso premeditado de dos o más personas con ensañamiento, alevosía o insidia.

Otra medida pendiente es la pericia scopométrica, la cual servirá para cotejar si la marca de la huella de una zapatilla que estaba sobre el cuerpo de la Fernando, corresponde a los calzados secuestrados de los acusados.

Los imputados por el asesinato de Fernando son trasladados. Foto: NA.

“Cuando se cumplan todas las pruebas, la fiscalía pedirá la elevación a juicio”, explica Améndola. Y agrega: “De acá a un año seguramente tengamos el juicio oral”.

El avance de la investigación se produjo el primer día del hecho, cuando no había alcanzado la repercusión pública. Detuvieron a los acusados a pocas horas del crimen, también recolectaron pruebas importantes como filmaciones, prendas y declararon testigos incluso esa madrugada”, afirma. Por lo que no considera que el plazo para la realización del juicio esté vinculado a la gran exposición de la causa en los medios.

No a la domiciliaria

“Es casi imposible que les otorguen el arresto domiciliario en algún momento”, manifiesta Améndola en base a los fundamentos de la Cámara de Dolores para rechazar el pedido de prisión domiciliaria. La Justicia al fallar tuvo en cuenta la existencia de peligros procesales, los cuales condujeron a los imputados a seguir detenidos.

El abogado explica a El Canciller que lo sostenido en la presentación de 135 páginas que hizo, junto a Fernando Burlando, “se vio reflejado en la decisión de la Cámara, desarticulando las defensas contra la prisión preventiva y en relación a la recusación de la fiscal”. Por eso es que Améndola confiesta: “Me hubiera sorprendido si el tribunal hubiese resuelto al revés”.

Los padres de Fernando al cumplirse un mes del crimen. Foto: NA/ MARIANO SANCHEZ.

“Es una suerte de alivio que no sean liberados para los papás de Fernando”, manifiesta el letrado en diálogo con El Canciller. Y agrega: “En los últimos tiempos, en algunos medios, se venía hablando del arresto domiciliario. También algunos colegas habían dicho que existían falencias en el expediente. Todo eso sembró temor en los padres, aunque confían en las resoluciones judiciales”.

Además el tribunal rechazó el pedido de recusación de la fiscal de la causa Verónica Zamboni, pleanteado por el abogado de los imputados, Hugo Tomei.

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Fundamentos

Los jueces de la Sala I de la Cámara de Dolores sostienen la existencia de peligros procesales que imposibilitan la prisión domiciliaria para los imputados del crimen. Uno de los elementos para tomar esa decisión es la pena en expectativa. En el caso en cuestión, les correspondería a los imputados la prisión perpetua por el homicidio doblemente agravado, aunque algunos son considerados autores y otros partícipes.

Otros elementos en que basaron la decisión fue: “la cantidad de intervinientes contra una sola persona, la brutalidad de la golpiza ejercida contra la víctima, el motivo fútil que llevó al accionar de los imputados a darle muerte, el desprecio total por la vida ajena”. Y concluyen: “Fue, simplemente, una cacería humana con un solo objetivo: la víctima”.

También la resolución sostiene que los acusados fueron “personas frías y calculadoras”, debido a la “falta de nerviosismo” que notó la policía de infantería cuando detuvo a cuatro de los rugbiers. Y destacan que previo a la detención de los jóvenes “habían prima facie participado de una golpiza brutal y salvaje (tan así que la víctima fallece por esa causa)”.

El documento hace mención al chat grupal de los imputados. Sostienen que “cuando por mensaje de voz se menciona ‘caducó’, significa murió”. La Justicia apunta a que después del mensaje no hay ningún comentario en el chat “que demuestre sorpresa, asombro, estupor, miedo, desconcierto”.

“Si formé parte del grupo que atacó a la víctima y mi intención sólo hubiese sido el de golpearla (lesionarla), ¿no hubiese respondido, por ejemplo “¿Qué?”, “¿Cómo?”, “¿Me estás cargando?” o frases similares? Nada de ello ocurrió”, reza la resolución.

Los jueces valoraron también que los imputados hayan mencionado a una persona que no participó del crimen: Pablo Ventura. Pese a que no se sabe quién o quiénes lo nombraron, la Justicia considera que el nombre surgió por parte del grupo de rugbiers cuando los detuvieron. “La mención de Pablo Ventura como no ajeno al hecho investigado provino de uno o algunos de ellos la policía no hubiese podido inventar eso“.