Con subas en ABL, freno de obras y fuerte inversión en Vivienda, aprueba la Ciudad el Presupuesto ’19

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Con 34 votos a favor, 16 en contra y 9 abstenciones, el oficialismo consiguió la aprobación del Presupuesto 2019 en la Legislatura porteña. El paquete de normas incluye aumentos en el ABL de un 34% con un tope del 38%.

Se estableció que los descuentos regirán para aquellos que abonen por débito automático tanto esa tasa como la de Patentes. Las rebajas de Ingresos Brutos continuarán para las Industrias y para la construcción.

A pesar de la crisis y aunque no se iniciarán proyectos nuevos, las obras públicas en marcha no se frenarán. El total de ingresos del fisco porteño para el año que viene será de $321.457 millones.

Desde el oficialismo afirman que es un presupuesto equilibrado y con una fuerte inversión en lo social.

A pesar de la crisis y aunque no se iniciarán proyectos nuevos, las obras públicas en marcha no se frenarán.

La suba del ABL se realizará con el mismo esquema que se viene aplicando desde 2011, cuando 50 de los 60 legisladores de entonces aprobaron una ley para ir actualizándola y que las valuaciones fiscales no queden retrasadas respecto del valor real de mercado de los inmuebles.

Según las estimaciones del gobierno, el ABL recaudará $22.751 millones, un 7,7% del total de los recursos porteños.

Un esquema similar se usará para la tasa de Patentes: quienes paguen a través de su banco tendrán el 10% de quita por cumplir y no pagarán la mitad de la última cuota, que en ese caso es bimestral.

La tasa que la Ciudad les cobra a los dueños de automotores también aumentará, pero no por una suba de alícuotas, sino porque se incrementaron los valores de los vehículos por la inflación. Lo que se paga de Patentes equivalente al 3,2% anual (dividido en seis cuotas) del precio del auto, según lo definen las empresas de seguros. En la Ciudad, el aumento de esta tasa será del 25%.

En tanto, por segundo año continuarán las rebajas de Ingresos Brutos a algunas actividades comerciales, en el marco de la ley de Responsabilidad Fiscal que la Ciudad, la Nación y el resto de las provincias firmaron en 2017. Se trata del principal impuesto del fisco local, que representa el 54% de la recaudación.

También fruto de la negociación de la Nación y las provincias para reducir el déficit fiscal, a partir de 2019 la Ciudad deberá hacerse cargo de subsidios que hasta ahora cubre el Estado federal. La Nación le transferirá el control de 33 líneas de colectivos (aquellas que sólo circulan por el suelo porteño) al Gobierno de la Ciudad, que deberá cubrir los subsidios al boleto por $4.100 millones.

De igual manera, tendrá que costear la tarifa social de los usuarios de energía eléctrica ($700 millones) y de agua ($380 millones). Además, la Ciudad ya no contará con los $870 millones que le hubieran tocado el año que viene si se mantuviera el aporte del llamado “Fondo sojero”.

La Nación le transferirá el control de 33 líneas de colectivos al Gobierno de la Ciudad, que deberá cubrir los subsidios al boleto por $4.100 millones.

Por el lado de los gastos, también habrá cambios. Producto de la situación económica que atraviesa el país, el Gobierno porteño decidió terminar todas las obras en marcha, pero no iniciar proyectos nuevos. Sí van a sostener los gastos de mantenimiento, por ejemplo con una inversión de más de $2.200 millones para reparar veredas y $1.900 millones para pavimento y bacheo.

El cambio tiene que ver, en parte, por la necesidad de sostener el gasto social en una coyuntura económica más adversa, y también para cubrir esos nuevos subsidios que pasarán a manos de la Ciudad.

“Uno de los pilares del presupuesto es la inversión en áreas como Salud, Educación y Desarrollo Social, que alcanzan el 51% del total. También se asegura el financiamiento para la finalización de las obras como el Paseo del Bajo y los viaductos Mitre y San Martín”, resumió el ministro de Hacienda, Martín Mura.

Dentro de las inversiones de infraestructura programadas, las que más fondos se llevarán serán las de Vivienda, con $11.243 millones, de los cuales $5.150 irán a continuar el plan de urbanización de la Villa 31.

Las mejoras en la red de subtes, entre instalación de aire acondicionado y apertura de tres estaciones de la línea E, se llevarán $4.033 millones. El área Seguridad también tendrá un presupuesto importante, de casi $4.000 millones.

La palabra de la oposición

Desde el bloque de Unidad Ciudadana aseguraron que el Presupuesto sancionado “poco tiene que ver con las necesidades de los porteños y porteñas y mucho con las imposiciones del FMI”.

A su vez, Juan Nosiglia, del bloque Evolución, agregó que “en un contexto de pérdida de poder adquisitivo y aumentos de tarifas de servicios públicos y tasas como el ABL, el gran esfuerzo que se le pide a los vecinos de la Ciudad no es acompañado por un esfuerzo similar desde el Gobierno porteño”.