Con su renuncia sobre la mesa, busca acuerdos Sica para evitar las fotos de las góndolas vacías

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Para llegar con chances a las elecciones presidenciales, el gobierno nacional trabaja en un congelamiento de precios por seis meses para 40 productos de la canasta básica. Por la alta inflación, los supermercados advierten que el plan oficialista “puede fallar” y aseguran que habrá desabastecimiento. Qué viene después de las elecciones.

En el listado que de productos que el gobierno pretende congelar aparecer conviven varios rubros: aceite, harina, yerba y numerosos comestibles. La estrategia para armar este congelamiento de precios genera conflictos dentro del oficialismo: cansado de los reproches, Dante Sica le objetó al resto del gabinete presidencial que hace lo que puede y dejó su renuncia a disposición, pero le fue rechazada.

La próxima revisión de los precios cuidados será el 6 de mayo. Ese día deberían comenzar a regir los nuevos valores para los productos que entrarán en este plan del gobierno que apunta a paliar las consecuencias de la inflación que no cede y será, según las proyecciones privadas, cercana al 40%.

El ministro Sica se reunió con varios empresarios del sector de los supermercados para cerrar la letra chica. Los CEOs de los comercios ligados al consumo masivo saben que, en este contexto inflacionario, mantener los mismos precios por seis meses puede provocar grandes desbarajustes en el proceso de producción.

El vocero de la Cámara Argentina de Supermercados (CAS), Fernando Aguirre, sintetizó ante Ámbito: “No hay duda que habrá desabastecimiento, es lo que pasó siempre. El cliente verá productos baratísimos, pero le dirán que no hay más. Simplemente porque la industria deja de fabricar productos con los que va a pérdida, o no los entrega. Pasó hace poco con la leche “La Armonía”, era la que más se vendía pero Mastellone perdía plata”.

De todos modos, aclaró también que, si existe un compromiso de la industria para no subir los precios, ellos podrían trasladar ese congelamiento a la góndola, pero subrayó que no cree que la industria pueda mantener los mismos precios por seis meses en este contexto.

Ningún sector de la cadena productiva quiere pagar el costo del plan que diagrama el Gobierno. La estrategia oficialista es dividir entre todos los sectores el costo que tendrá no actualizar los precios por la inflación. La estabilidad del tipo de cambio es un eje central, ya que una corrida cambiaria dinamitaría el plan. Una vez terminado el congelamiento, justo después de los comicios, se espera que la actualización de los precios sea importante. El plan de contigencia puede tener un correlato inflacionario.