Con penas mas duras, presenta el Gobierno su ley “antibarras” luego del papelón de la Superfinal

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Después del escándalo que se vivió por la suspensión de la Superfinal y aún sin fecha a determinar, ingresó a la Cámara de Diputados el proyecto de ley “anti barras” de iniciativa del Poder Ejecutivo. Desde Cambiemos confían en un tratamiento express el próximo 6 de diciembre en sesión extraordinaria.

El proyecto contiene algunos cambios respecto al texto presentado en 2016 en la Cámara Alta, que ya perdió estado parlamentario. El mismo se denomina “régimen penal y contravencional para la prevención y represión de delitos en espectáculos futbolísticos”, y está compuesto por 30 artículos.

Con una versión aggiornada del proyecto del 2016, se caracteriza por su regimen punitivista. De esta manera, contravenciones o faltas serán consideradas delitos penales; además pone el foco en aquellas conductas en las que intervienen barrabravas o se emplean armas o elementos similares.

El proyecto establece que los barrabravas que cometan con habitualidad los delitos tendrán una pena de cuatro a diez años, que se elevará a seis años para los cabecillas de esos grupos, según se desprende del artículo 13. También prevé penas para la reventa de entradas que se vendan a precios que no sean los determinados.

Se impondrá prisión de tres a seis años a los portadores de “armas blancas, piedras, botellas u otros instrumentos contundentes, artefactos químicos, de pirotecnia, o cualquier otro elemento que pueda ser utilizado para intimidar, ejercer violencia o agredir” en un espectáculo deportivo.

Se contemplan agravantes para la portación de elementos inflamables, asfixiantes o tóxicos, armas de fuego de uso civil o de guerra, y artefactos explosivos, todos los cuales serán secuestrados si son detectados.

Por otra parte, habrá pena de prisión de tres a seis años por agresiones, intimidaciones y disturbios cometidos mediante violencia por dos o más personas, con agravantes por utilización de armas -en el caso de armas de fuego, la pena será de cinco a 12 años de prisión-.

Para la reventa de entradas no autorizadas se impondrá una pena de un mes a un año de prisión, sanción que se elevará al doble si la operación se realiza en las inmediaciones del estadio, y que será incluso más dura si participa un barrabrava -tres a cinco años-. También está contemplado la penalización a las entradas falsas.

El proyecto también establece castigos para los “trapitos” con penas de uno a dos años de prisión. Y contiene penas por obstrucción del tránsito desde o hacia los estadios; y penas por peligro o producción de aglomeraciones o avalanchas.

Para los clubes también habrá multas de hasta $20 millones cuando los delitos en torno a espectáculos deportivos sean cometidos “por un director, administrador, dirigente, miembro de comisiones directivas o subcomisiones de la misma, en ejercicio o en ocasión de sus funciones o por sus dependientes con conocimiento de aquéllos”.

Finalmente, el proyecto de Ley Anti Barras presentado por el oficialismo incorpora también la figura del “arrepentido“.