El radicalismo aprovechó hoy el encuentro partidario convocado por el mendocino Alfredo Cornejo, en el hotel Presidente del centro porteño, para ratificar su lugar en la alianza Cambiemos y empezar a delinear de qué forma encarará las elecciones del año que viene.

Si bien la reunión fue una formalidad (hay que hacerla cada dos meses por mandato partidario) los dirigentes no ocultaron su malestar con la situación económica y con la forma en que el PRO "conduce" la coalición de gobierno. Todos coincidieron en que fue una oportunidad para ratificar los "valores" del partido.

"Responsabilidad, compromiso y transformación", es el título del documento que se debatió y se aprobó hoy, en el que la UCR reclama "salir de la agenda del ajuste" y propone llevar a cabo "acciones destinadas al progreso y el desarrollo con inclusión". El radicalismo no quiere encarar un año electoral con la gente en contra: gobernadores, intendentes, diputados y senadores buscarán un nuevo período.

Es el caso, por ejemplo, del gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, que en las últimas semanas se mostró distante de varias posiciones del Gobierno de Mauricio Macri: se manifestó a favor de aumentar las retenciones, cuestionó el aumento del gas y afirmó que "la gente no da más".

El encuentro sirvió, también, para ratificar a la UCR como un socio "confiable" de la alianza, en medio de los escándalos que desató Elisa Carrió por la relación entre enviados y representantes del Pdoer Ejecutivo y buena parte del Poder Judicial. #CompromisoUCR fue el hashtag que usaron para difundir las actividades de la cumbre partidaria en las redes sociales.