Círculo Rojo: Cambiemos, la difícil misión de eliminar el pesimismo y postergar la campaña

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El Gobierno perdió una de sus batallas más importantes desde que está en el poder. Una derrota anunciada, primero en Diputados y después en el Senado. El conflicto con los aumentos en las tarifas se convirtió en la excusa perfecta para que suene la alarma en la Casa Rosada para revelar que no le sobra nada para las elecciones del 2019. Al menos por ahora.

Lo primero que reconoce y preocupa al Círculo Rojo es la “debilidad” que tiene el gobierno de Cambiemos por estos días. En este escenario, no de crisis total, pero si de cimbronazos de la economía y en la política, reveló el desconcierto de muchos actores del gobierno de enfrentar un momento incómodo.

“Continúan comportándose como si la reciente crisis cambiaria no hubiese implicado un punto de inflexión en la historia de la administración Macri”, afirmó Sergio Berenztein en su columna en el diario La Nación.

El establishment coincide en un punto: el gobierno no debe pensar en el escenario electoral, mucho menos ahora. Debe enfocarse en las próximas instancias en las que deberá mostrar síntomas de recuperación y evitar nuevas derrotas ante un peronismo que se despertó de la siesta y recuperó algunas de sus armas en el parlamento.

Los argumentos de Berenztein se golpean con una de las peores características que pueda haber en un oficialismo: “La renuncia por parte del gobierno de un acuerdo macro de gobernabilidad para buscar la estabilización”. Es decir, desestimar a los sectores que están en la otra vereda frente al riesgo de “parecer débil” y dar sensaciones de “fragilidad” a la sociedad.

Es decir, la convocatoria a un supuesto gran acuerdo con la oposición y el mensaje conciliador se dio después de perder en el ámbito parlamentario a manos del peronismo. Allí, reaparece una palabra fundamental y precisa que necesitan en la Casa Rosada por estos días: la legitimidad.

En su columna en el diario Clarín, Marcelo Bonelli abre una puerta parecida a la de Berenztein: la necesidad de recuperar la economía cuanto antes y firmar lo antes posible el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Sin embargo, para evitar nuevas trabas, deberá mostrar signos de amistad con algunos sectores de la oposición.

Macri intenta ponerle freno a la caída en las encuestas y eliminar el pesimismo -incluso- entre sus votantes”, afirmó Bonelli sobre una de las cuestiones que intenta borrar por completo Durán Barba y Marcos Peña: el malhumor en las calles por las tarifas, el dólar, los aumentos y la inflación.

“Marcos Peña conduce el operativo retorno con una idea conocida: admitir que la actualidad es dura y compleja, pero prometer un futuro mejor para fin de año”, añadió. Nada de “segundo semestre” ni “lo peor ya pasó”, como solía aconsejar Durán Barba a la mesa chica de Cambiemos.