Chispazos entre el ministerio de Defensa y la Armada: una interna inoportuna

Versiones cruzadas y contradicciones provocaron fuertes cruces detrás de la búsqueda del submarino ARA San Juan.
El Canciller - Comentarios

Lo que debió ser una tarea coordinada, terminó siendo motivo de discordia entre el ministerio de Defensa y la Armada. Los episodios de las siete comunicaciones satelitales y la avería en las baterías, en donde ambos negaron que nada tuvieron que ver con la desaparición del submarino ARA San Juan, desató una interna y en el sexto día de búsqueda. La incertidumbre se apodera del trabajo de rescate que se desarrolla contrarreloj.

Según se sabe, en el ministerio de Defensa no se enteraron directamente de la desaparición del submarino, sino por la filtración de un telegrama de un marino. Ante esta situación, Aguad regresó de urgencia procedente de Vancouver (Canadá), en donde participaba de un encuentro de Naciones Unidas. Su expertise al frente del ministerio de Comunicaciones y en el bloque de la UCR en Diputados, marginó al abogado cordobés de 67 años y centralizó operativamente la búsqueda a través de la Armada.

Las versiones de los siete llamados, que el propio Aguad dio crédito por Twitter un día después de regresar al país, produjeron malestar en el Gobierno. Luego se difundió un comunicado, porque la noticia había comenzado a circular con fuerza en los medios. Dicen desde Defensa que, en realidad, los primeros en enterarse fueron los familiares que estaban presentes en la Base Naval de Mar del Plata por boca de los militares que se encuentran allí.

Al día siguiente, el vocero oficial Gabriel González fue reemplazado por el capitán de navío Gabriel Galeazzi. Sin embargo, una de sus primeras declaraciones causó otro terremoto: la avería de las baterías, que se conoció en el quinto día de la búsqueda, fue indicada como posible hipótesis de la desaparición. No obstante, desde Defensa aseguraron que tampoco sabían de esa falla. Con el correr de las horas, ambos lados aclararon que el daño reportado no fue el desencadenante de la desaparición.

Ayer, otro episodio lo aportó la Marina de los Estados Unidos. Un supuesto ruido, que al final terminó siendo solo de la naturaleza, sumó confusión al panorama en donde hay 44 familias que esperan volver a ver a sus seres queridos.