Busca el Gobierno que la Superfinal no afecte al G20, refuerza la seguridad y negocia las protestas

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Con 22.000 efectivos afectados, despliegue militar y colaboración internacional, el Gobierno se dispone a dar vuelta la página tras los incidentes en la Superfinal y se enfoca en el operativo de la Cumbre de Líderes del G20, que arranca el próximo viernes en Costa Salguero.

El presidente Mauricio Macri y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, confían en que las fallas de los alrededores del Monumental en la previa del partido entre River Plate y Boca Juniors no afecten la cumbre, luego de meses de trabajo en organización.

Sin embargo, por estas horas la principal preocupación de la Casa Rosada pasa por las marchas y actividades que ya se anunciaron en contra el G20 previstas para el viernes 30 y el sábado 1 de diciembre.

Un error en la seguridad del evento internacional podría dejar al país expuesto a las críticas internacionales, apenas días después de que los episodios de violencia en la previa de la Superfinal fueran reflejados por la prensa mundial. Además, si se producen fallas, no estará la posibilidad de repartir responsabilidades con otra administración, como ocurrió con la Ciudad en el caso del River-Boca.

Mañana, el Gobierno intentará desactivar el principal foco de potencial conflicto y mantendrá un nuevo encuentro con representantes de organizaciones sociales, políticas y sindicales que tiene previsto manifestarse durante el G20. Es lo único que resta definir, ya que el resto del operativo está cerrado desde hace meses.

El jefe de Gabinete del Ministerio de Seguridad, Gerardo Milman, se reunirá por segunda vez este martes con Adolfo Pérez Esquivel, Hugo “Cachorro” Godoy, Nora Cortiñas y representantes de la CCC, las dos CTA y otras agrupaciones sociales, a fin de intentar delimitar la zona por dónde podrá circular la marcha principal contra la cumbre de mandatarios.

Esa movilización está prevista para el viernes a las 15:00, pero no está confirmado el lugar. Las organizaciones tenían pensado que fuera en el Obelisco, la Plaza de Mayo o el Congreso. La viernes pasado, en el primer encuentro, Milman les advirtió que el Obelisco estaba “vedado”. En ese marco, el Parlamento quedó como la opción menos complicada para la seguridad.

El funcionario nacional quedó en contestar si se podrá correr el cerco perimetral de restricción desde Independencia hasta Rivadavia, para que las columnas puedan marchar por Avenida de Mayo, desde 9 de Julio hasta el Congreso. Las organizaciones le reclamaron al Ministerio de Seguridad “garantías” para protestar y que no haya “provocaciones” de parte de las fuerzas de seguridad.