Busca Cambiemos cerrar la grieta interna por el aborto, tras las declaraciones de Carrió

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La media sanción que consiguió el proyecto de legalización del aborto dividió las aguas dentro del interbloque de Cambiemos, que a pesar de mostrar a la UCR, la Coalición Cívica y al PRO unidos en la mayorías de las sesiones en las que se debatieron leyes económicas y de ajuste fiscal, votó dispar en Diputados frente a la libertad que Mauricio Macri le dio a sus congresistas en ambas cámaras.

La principal ruptura salió nada menos que de Elisa Carrió, la principal dirigente de la Coalición Cívica, el partido que -en porcentaje- más votos negativos al proyecto brindó (cerca del 85%). Con una posición marcada por su raigambre religiosa (incluso, la diputada se fue de la sesión para ir a rezar durante horas a una capilla), una vez aprobado el proyecto, la diputada por la Ciudad aseguró que buscaría la nulidad del proyecto en la justicia y manifestó que, la próxima, “rompe” con Cambiemos, sea lo que sea que signifique. Un día más tarde, Macri la citó a la Rosada, adonde fue acompañada por el entonces ministro de Producción, Francisco Cabrera.

El enojo de Carrió no se quedó en el día posterior a la sesión. Más allá de salir a bancar los cambios en el Gabinete así como el nombramiento de Luis Caputo como titular del Banco Central, la diputada publicó un comunicado en repudio a los propios diputados de su bloque que acompañaron el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo. “Los cambios y manipulaciones de votos en la cámara de diputados por la madrugada mostraron lo peor de la política mediocre y corrupta de los últimos años”, escribió.

Por el otro lado, el diputado Daniel Lipovetzky, quien junto con su par Silvia Lospennato hizo los esfuerzos más profundos dentro de Cambiemos para que los diputados aprueben el proyecto, pidió diálogo dentro del interbloque para “recomponer el vínculo que quedó herido” tras la sesión de más de 23 horas. “Las divisiones en el interbloque de Cambiemos se dieron en otros bloques. Habrá que trabajar para recomponer el vínculo que quedó herido. El camino es el diálogo”, aseguró.

“Habrá que trabajar para recomponer el vínculo que quedó herido. El camino es el diálogo”

El ala de Cambiemos que apoyó el proyecto quedó desconcertada tras las acusaciones de Carrió, a quien las espadas oficiales del partido defienden bajo el argumento de “a ella nadie le dice qué hacer o decir; hace lo que quiere, es Lilita”. El diputado del radicalismo Fabio Quetglas cuestionó el comunicado de la líder de la Coalición Cívica: “No sé qué se esperaba Lilita de nosotros. Yo pertenezco a la UCR, un partido que tiene más de 100 años de tradición laica ¿Qué esperaba? ¿Que rechace la legalización del aborto?”.

La grieta que se configuró en Diputados pasa ahora al Senado, donde el proyecto, que en principio tenía las de perder (en una cámara que no se puede definir como progresista) está ahora en un empate en 26 votos para cada postura, con 20 indecisos que no pueden hacer caso omiso a la marea verde que pernoctó durante la sesión de Diputados frente a una minoría celeste. Es probable que, esta vez, el proyecto sea aprobado sin la épica de la Cámara Baja, donde tres diputados de La Pampa cambiaron su postura a una hora de la votación, frente a una batalla que parecía perdida.

En tanto, este martes, el Senado canceló sus actividades y dilató el debate por el aborto, luego de que la esposa e hijo del congresista Luis Naidenoff murieran por una fuga de gas. La decisión de suspender las actividades salió del titular del bloque Argentina Federal, Miguel Ángel Pichetto.