Burnout en cuarentena: el 48% de los argentinos no puede relajarse después de trabajar

El síndrome de estrés laboral crónico puede generar desde ansiedad, depresión y trastorno del sueño hasta bruximo y dolores de cervical. Ejercicios para evitarlo.
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“El chat del trabajo no para un segundo desde que me levanto hasta que me voy a dormir, así es imposible desconectarse del ámbito laboral porque vivo pendiente de él”, dice la contadora Denise Peréz. Su relato coincide con las estadísticas: casi la mitad de los trabajadores no pueden “siempre o casi siempre” relajarse después del horario laboral.

Además, al 36% de los empleados les cuesta cada vez más arrancar a trabajar y el 38% está tan agotado que no puede hacer otras actividades después del trabajo. Los datos los registró la Universidad Siglo 21, con el fin de actualizar su “Índice de Bienestar Emocional y Estrés en los Trabajadores Argentinos” en el marco de la pandemia.

Aumentó el 5% del agotamiento de los argentinos por el burnout.

“El síndrome de burnout implica que no das más y colapsas por el trabajo. Estás quemado”, explica la psicóloga Beatriz Goldberg, especialista en crisis personales. La Organización Mundial de la Salud (OMS) incluyó el síndrome en la Clasificación Internacional de Enfermedades.

El psicólogo egresado de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Matías Cadaveira sostiene que hubiese sido importante que este estudio se haga también antes de la pandemia, dado que hay trabajadores que ya vienen padeciendo el burnout. “En este contexto aumenta la ansiedad y se pone en mayor evidencia los trabajadores que no se pueden relajar”, aclara.

Ansiedad, depresión y trastorno del sueño

El informe registró una suba del 5% del agotamiento por el burnout: síndrome de estrés laboral crónico. También aumentó la depresión y la ansiedad en tiempos de COVID-19.

Cadaveira aclara que hay dos tipos de personas que pueden padecer el síndrome. “En un grupo están las personas que tienen una obligación como el oficinista, que no soñó con serlo, y en el otro grupo están los que eligieron un trabajo vocacional, como los trabajadores de la salud”, explica.

Profesionales de la salud esenciales en la pandemia.

Debido a la pandemia, Cadaveira dice que los profesionales de la salud (física y mental) tienen más probabilidades de tener burnout. Esto responde a que “hay una vocación, una pasión y hasta una norma que te obliga a seguir trabajando (al ser esencial)”.

Las consecuencias más claras del síndrome son “la depresión, la ansiedad y los trastornos del sueño”.

También destaca que el estrés laboral puede provocar bruximo, dolores crónicos de cervical, hipervigilancia o perfeccionismo. “Todo ello podría hacer que la persona termine con un cuadro de depresión”. Por eso, es clave estar atentos a los síntomas para poder trabajar el síndrome.

El psicólogo reconoce que sufre burnout. La teleasistencia me genera más estrés y dolores de cervicales. Debo tener un mayor registro del trabajo que tengo que hacer a diario de stretching, yoga y ejercicios con el kinesiólogo”, confiesa.

Consecuencia laboral: desinterés en el trabajo

El burnout además de llevar a la persona al agotamiento, también genera falta de interés en el trabajo. El 26% de los argentinos consultados se siente menos involucrado con su ámbito profesional. Mientras que el 27% duda que contribuya en algo interesante y el 21% perdió el interés.

Para la especialista este síndrome afecta a la persona según su personalidad, dado que “cada individuo se toma la presión laboral de distinta manera”. Y agrega: “Algunos están más agotados porque ahora trabajan desde sus casas y tienen hijos, poco espacio o cero flexibilidad horaria. En cambio, otros están más cómodos trabajando desde sus hogares”.

El principal factor psicosocial que genera estrés crónico es el conflicto familia-trabajo. Esto implica la fricción entre el trabajo y la vida familiar.

El síndrome del trabajador “quemado” afecta a más personas durante la pandemia.

Sumado al estrés del trabajo aparecen “los temores al coronavirus, a la crisis económica y a la enfermedad de algún familiar”. En este punto, la especialista apunta a que hay que prestarle atención a “la situación laboral en la que uno se encontraba antes de la pandemia, la cual puede que haya empeorado por el coronavirus”.

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Los más afectados por el burnout y la pandemia

Las mujeres son las más afectadas por el estrés laboral crónico según ñas estadísticas. Mientras que la franja etaria más castigada por el burnout es de 41 a 50 años, le siguen las personas que tienen entre 31 y 40 años.

El lugar donde más casos hay de estrés laboral es en la Ciudad de Buenos Aires en relación al resto del país.

La pandemia modificó la manera de trabajar de todos. Algunos pueden hacer home office, mientras que otros siguen yendo a sus trabajos y otro grupo lo perdió. Los que hacen teletrabajo, con un horario flexible, tienen menores niveles de agotamiento y cinismo. Estos individuos son los menos afectados por el burnout, dado que la flexibilidad horario los ayuda.

Dificultades para equilibrar la vida laboral y familiar en la cuarentena.

Al analizar qué puestos son los más afectados por el síndrome, el estudio concluyó que son los gerenciales o los mandos medios. Por el tipo de responsabilidad y la baja autonomía padecen el estrés laboral crónica, investigaciones previas a la pandemia visibilizaban esto también.

El informe registró que la cuarentena y la emergencia sanitaria impactó en el 73% de los trabajadores de Argentina, por la reducción de horas, la imposibilidad de trabajar o el cambio de sus rutinas (como el home office).

El 37% de los consultados no trabaja por el aislamiento obligatorio. Mientras que el 47% de los trabajadores mantienen el sueldo, el 29% tuvo una reducción de entre el 20% y 60% y el 21% tuvo una disminución promedio fue del 80%.

El 44% de los trabajadores indica que su sueldo no le alcanza para cubrir sus necesidades.

Chau redes (por un rato)

“La tecnología es un problema porque ahora están todos online las 24 horas”, dice Goldberg. Esta excesiva conexión, gracias a la virtualidad, hace que muchas personas trabajen fuera de sus horarios laborales. “Parece que los días son iguales, sin una rutina tan establecida, y esto puede llevar a que te escriban o llamen a cualquier hora”, afirma.

La especialista aclara que la clave para desconectarse del trabajo, después de terminar la jornada horario, es “hacer lo máximo al trabajar para no dejar nada pendiente que interrumpa el descanso”. Y aclara que es bueno involucrarse con lo que uno hace, pero también saber desconectarse durante el día.

Cadaveira recomienda apagar el celular un rato antes de irse a dormir y no conectarlo en la mesita de luz, sino lejos de la habitación.

“Es mejor usar un despertador y no el celular para no depender tanto de él”, sostiene el experto.

Burnout en cuarentena.

La cuarentena condujo a la gran mayoría de la población mundial a recluirse en sus hogares. Este tiempo de distancia con el mundo “es un momento importante para reflexionar”. La psicóloga sostiene que “es bueno aprovechar a pensar qué es lo importante en la vida y darnos cuenta de dar el valor justo a nuestro trabajo”.

La ausencia de un espacio en común, como una oficina, puede generar cortocircuitos entre compañeros de trabajo al intercambiar mensajes vía online. Ante esta cuestión, Goldberg afirma que hay que “respetar al compañero y los tiempos del otro, aparte de no engancharse en los conflictos sin sentido”.

Tiempos de ocio y trabajo en cuarentena.

La Facultad de Psicología de la UBA aconseja tener una actitud flexible y adaptativa frente al cambio de rutina que se experimenta por la pandemia. A través de la adaptación, el individuo podrá afrontar la situación con más positivismo.

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Consejos: cuidar el cuerpo y la mente

“Alejarse de las redes y desconectarse es una opción para evitar el uso del celular y las malas posturas, pero es complejo lograrlo en este período”, afirma Cadaveira. En vez de usar el celular recomienda utilizar el WhatsApp web para mejorar la posición al estar sentado frente a la computadora. 

En el caso de no poder evitar utilizar el celular, explica que se puede usar un atril que lo sostenga, y así “evitar tenerlo mucho tiempo en la mano”.

Existe el síndrome metacarpiano generado por el alto uso del celular, “genera problemas ligados a la articulación de la mano y la muñeca”. Sobre este punto, el experto aclara: “Hay muchos ejercicios de toma de conciencia, algunos se hacen al levantarse y otros para antes de irse a dormir. También hay ejercicios de automasaje”.

La pandemia es el momento ideal para meditar.

Las causas del burnout “suelen ser exigencias excesivas que originan tensiones”. Para combatir el síndrome, el especialista aconseja “reconocer cuáles son esas tensiones (por ejemplo, físicas o somatosensoriales por sobrecarga de estímulos sensoriales), los pensamientos y respuestas que le damos a ellos“. Al saber cómo reacciona el cuerpo es posible “encontrar el mejor tratamiento”.

El psicólogo aconseja hacer mindfulness y meditación para tener un mayor registro del cuerpo, con el fin de combatir el burnout.

“Es importante estar en el aquí y ahora para poder lidiar con muchos de los pensamientos más impulsivos y repetitivos que se nos autoimponen a los que sufrimos estrés laboral“, sostiene. Esos pensamientos pueden ser el “querer cumplir al 100% con las obligaciones laborales, a los cuales se le suma la autoexigencia”.