Blindaje financiero: apuesta Macri a otro auxilio del FMI para despejar las dudas de un nuevo default

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Los saltos del dólar y la recesión económica que se profundiza obligan al Gobierno a restablecer las condiciones del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Mientras los mercados desconfían y advierten una posible cesación de pagos -default-, el Poder Ejecutivo elabora una estrategia para terminar con los rumores de una nueva crisis. En ese sentido, desde la Casa Rosada buscan que el organismo multilateral de crédito adelante los desembolsos y que entregue todo el préstamo antes de que termine el mandato de Mauricio Macri. Para los mercados, la culpa la tiene la jefatura de Gabinete.

En los últimos días, se especularon todo tipo de cambios en el acuerdo con el Fondo. Los mismos iban desde ampliar el monto del mismo (firmado por us$50 mil millones), cambiar las metas que lo sellaron o, finalmente, adelantar los desembolsos trimestrales que, según la letra chica que rige hoy, se cobrarían una vez finalizado el mandato de Macri.

Originalmente, el pacto con el FMI contempla un desembolso inicial de us$15 mil millones y luego una serie de desembolsos trimestrales de us$3000 millones que, de no ser necesarios, el Gobierno tiene la posibilidad de no tomarlos ya que se trata de un acuerdo precautorio. De todas maneras, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, ya afirmó que solicitará que se realice el segundo desembolso debido a la apremiante situación económica que atraviesa el país.

En suma, los desembolsos del FMI se realizarían hasta el 2021, es decir, dos años después del fin del mandato de Macri. Por este motivo, el Gobierno busca que los us$ 18 mil millones que serían transferidos después de 2019 se repartan entre las cuotas que deben desembolsarse antes, ensanchando las reservas y blindando el plan financiero al que, según analistas económicos, le faltan entre us$7500 y us$15 mil millones para ser sustentable en el tiempo.

En complemento a la ampliación de desembolsos, el Gobierno le podría pedir un FMI un comunicado oficial que garantice el principal temor de los inversores, que Argentina no va a caer el default nuevamente. El anuncio formal, junto con los mensajes de apoyo de los mandatarios de las principales economías del mundo, buscan apagar los rumores de crisis financiera y estabilizar al país de cara al año electoral.

Por otro lado, Macri todavía no evalúan realizar el cambio principal que piden varios agentes del mercado: el desplazamiento del jefe de Gabinete, Marcos Peña, cuyo equipo está acusado de, en diciembre de 2017, flexibilizar las metas del entonces presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, y provocar un recalentamiento de la inflación que, según todas las proyecciones, tendrá este año un piso de 35%. En el Círculo Rojo abogan por Horacio Rodríguez Larreta para el cargo.