Atrapado en el 15: lucha el Gobierno contra sus metas de inflación y expone su punto más débil

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En diciembre del 2017, Marcos Peña y todo el equipo económico reunió a los periodistas para realizar una conferencia de prensa conjunta. Allí, comunicaron la nueva meta del Gobierno de la inflación anual: 15 por ciento.

Ése número, por momentos algo impreciso pero clave a la hora de negociar con los sindicatos, terminó siendo un dolor de cabeza para los propios funcionarios de la Casa Rosada, que debieron justificar lo injustificable: garantizar que el 15 seguía siendo la meta real del Gobierno para el 2018.

En diálogo en A Dos Voces, el economista Guillermo Nielsen fue tajante con la premisa del Ejecutivo nacional: “Hay una situación que debería haberse manejado con muchísima delicadeza, pero se hizo mal. Fue el anuncio de la meta de inflación del 15% en la conferencia de prensa del 28 de diciembre. Hay algo peor que cambiar las metas inflacionarias: es cambiarlas y no cumplirlas”.

“Hay algo peor que cambiar las metas inflacionarias: es cambiarlas y no cumplirlas”, aseguró Guillermo Nielsen

“El Presidente dijo que este año vamos a tener menos inflación que el año pasado, no dijo que sería el 15%. Esto, desde la visión de algunas consultoras, está en cuestionamiento. Hay gente que piensa que podemos igualarla inflación e incluso superar un poco el año pasado”, agregó Nielsen.

Alertas, los gremios más combativos no firmaron una paritaria al 15: en dos meses acumula un 4, 2 por ciento y argumentan que este año, según estimaciones privadas, superaría el 20 por ciento.

En Balcarce 50 quieren y creen que la inflación empezará a desacelerarse en los próximos meses. Aseguran que los tarifazos de transporte y servicios de energía eléctrica dispararon los índices que entrega el Indec de manera mensual sobre el costo de vida de los argentinos.

En la Casa Rosada afirman que la meta ficticia de inflación tiene su explicación: convencerse a sí mismo, a empresarios y gremialistas de ir en busca de ese piso. Sin embargo, la “pérdida de credibilidad” es un factor que empieza a pesar y afectar en el Gobierno. Incluso, hay quienes creen que se trata de un desconocimiento de la situación real de la economía argentina. Por caso, la anterior meta de inflación para este año antes de modificarla era entre el 8 y 12 por ciento.