Atado al préstamo: golpea Macri a exportadores y sojeros para sumar puntos ante los ojos de Lagarde

El Canciller - Comentarios

En el proyecto del presidente Mauricio Macri, incluso el campo queda relegado cuando se trata de cumplir con Madame Christine Lagarde. Inmolado en el ajuste que le piden desde Washington, el primer mandatario adelantó el camino hacia la convergencia fiscal y repartió el golpe entre el Poder Ejecutivo y los exportadores. Nadie escapa de las tijeras en el año electoral con tal de que lleguen los adelantos del FMI.

Cumplir con el FMI es -en el presente- lo más importante para el Presidente. Si los adelantos correspondientes a 2020 y 2021 no llegan en el año electoral, los mercados olerán sangre antes de las elecciones y la fuga de capitales podría producir un nuevo estallido social. El Gobierno se ata cada vez más al préstamo del FMI y Macri apuesta al cariño que le tiene Lagarde. 

Si los adelantos del FMI no llegan en 2019, los mercados olerán sangre antes de las elecciones y la fuga de capitales podría producir un nuevo estallido social.

En el nuevo esquema de recortes fiscales, el Gobierno lastima a su electorado más fiel: el campo. Con una suba general de la alícuota de las exportaciones, la soja vuelve a sufrir los coletazos del ajuste y los exportadores se quedarán con las ganas de disfrutar de los ingresos del dólar ultra competitivo que les regaló la corrida.

El anuncio del Gobierno legitima la palabra de la diputada Elisa Carrió, que aunque ejerce como representante de la urbanizada Ciudad de Buenos Aires, defiende al campo en todas sus intervenciones. “No se toca el programa del campo de disminución de retenciones”, remarcó el domingo. La líder de la Coalición Cívica sabía el truco: bajan las retenciones pero aumentan las de las exportaciones en general.

La nueva disposición que anunció Hacienda sobre las exportaciones generó críticas. La letra chica impone pagar 4 pesos por dólar exportado en los productos primarios y 3 pesos en los secundarios. De esta manera, la devaluación hace ganar a los exportadores: más sube el dólar, menos aportan.

De la otra mitad del ajuste fiscal se hará cargo el propio Gobierno. La señal va para el FMI pero también apunta a la sociedad. En este país nos ajustamos todos, es el mensaje que reparte Macri desde Casa Rosada. Encadenado al FMI para sortear una crisis eventual, el organismo multilateral gana fuerza y, a partir de ahora, lo que pide, se hace.