Apunta Joaquín contra Garavano y advierte sobre los riesgos electorales de no sacarle los fueros a Cristina

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Las declaraciones del ministro de Justicia Germán Garavano, quien sostuvo que “no es bueno para el país el desafuero y la detención” de un expresidente -haciendo referencia a la actual senadora Cristina Kirchner– tuvieron un timing peculiar. Un día más tarde, Carlos Menem quedó absuelto en la causa del contrabando de armas. Para el editorialista Joaquín Morales Solá, la causa Menem podría abrir un círculo de impunidad que beneficie a la dirigente de Unidad Ciudadana y, además, genere nuevas rupturas en Cambiemos.

Este fin de semana Carrió remarcó que está decepcionada con Macri por el respaldo del mandatario al presidente de Boca, Daniel Angelici, quien presionó para apartar a varios funcionarios de AFIP que, según Carrió, fueron fundamentales en la investigación contra Lázaro Báez. El escenario que se configura puertas adentro de Cambiemos es complejo y, por eso, Morales Solá señala que la alianza gobernante se encuentra “ante un abismo”.

Para el editorialista, la disputa de Carrió con Garavano es la representación de dos facciones que se chocan en Cambiemos sobre un tema principal de todo el gobierno de Macri: el desafuero y la prisión preventiva de Cristina Kirchner. Por un lado, está el ala más política no quiere saber nada con llevar a la expresidente tras las rejas, ya que apuestan a la polaridad en 2019 y algunos remarcan que, sin Cristina en las urnas, Macri puede perder contra cualquier peronista.

Garavano es un ministro y por lo tanto ocupa un cargo político. Le está negado hablar de funciones que corresponden a otros poderes.

La primera conclusión que debe subrayarse es que Carrió tiene razón. Garavano es un ministro y por lo tanto ocupa un cargo político. Le está negado hablar, como funcionario del Poder Ejecutivo, de funciones que corresponden exclusivamente a otros poderes del Estado, el Judicial y el Legislativo. Es poco creíble, por lo demás, que se haya referido solo en abstracto a los casos de los expresidentes encartados. Había dos expresidentes argentinos (no extranjeros), Menem y Cristina Kirchner, con un pie dentro de la celda“, remarcó Morales Solá.

Por el otro lado, está el grupo que protagoniza Carrió. Aquellos que buscan justicia contra la corrupción de la expresidenta y demostrar que en el Gobierno de Cambiemos no existe impunidad. Morales Solá manifiesta, en tanto, que no enviar a Cristina a prisión puede llegar a servir políticamente, pero golpeará a otras variables y además profundizará las escisiones internas del partido.

El Gobierno está saliendo apenas de la peor crisis cambiaria que le tocó vivir y lo esperan varios meses de crisis económica.

“¿Sectores del Gobierno quieren asegurarse de que Cristina esté en libertad para competir en las elecciones del próximo año, como asegura Carrió? Es probable (¿por qué tanto escándalo, si no?), pero es también una confusión moral y una operación inoportuna. El Gobierno está saliendo apenas de la peor crisis cambiaria que le tocó vivir y lo esperan varios meses de crisis económica. No es momento para perder capital moral”, sintetizó.

No ceder ante algunos pedidos de Carrió podría complicar aún más a Macri. La diputada de la CC-ARI no tiene problemas en explicar disidencias y podría brindar, de cara a 2019, más incertidumbre que confianza. “Cambiemos dejará avanzar el conflicto interno, le permitiría a Cristina la posibilidad de abatir sin guerras ni batallas a la coalición que ya la derrotó dos veces. Un triunfo político que Cristina lograría sin haber hecho nada”, concluyó Morales Solá.