Apostar a la Victoria

El Canciller - Comentarios

Para sentarse a escribir sobre Victoria Tolosa Paz lo primero que hay que hacer es sacarse del zapato la piedra que más se usa para deslegitimar a la mujer. Sí, desde 2012, es la pareja de Enrique “Pepe” Albistur, el ex Secretario de Medios del kirchnerismo, el amigo de Alberto Fernández. Y sí, Tolosa Paz también lleva uno de los apellidos patricios y fundacionales de la ciudad de las diagonales. Pero si usted lo piensa, justamente ahí, en esos datos, está el meollo: ¿para qué embarrarse en política siendo una “chica bien” que vive en Grand Bell y está casada en segundas nupcias con un hombre millonario?

Victoria vio en los cuadros de Evita y de Perón de las casas que visitaba cuando comenzó a militar, la iconografía vetada en su seno familiar y se aferró al maldito y sensual peronismo. Datan de la mitad de los noventa sus primeros años en la función pública, cuando la joven Tolosa Paz —que ya había sido madre tres veces— se adentraba en el Consejo Provincial de la Familia y Desarrollo Humano, de la mano de Nélida “Chichi” Doga, amiga de la titular del organismo, Nilda “Chiche” Duhalde. Imagine usted las tareas de asistencia en la época del segundo menemismo en PBA.

Cuando en 2001 todo se vino abajo y Eduardo Duhalde asume como el presidente de la “puesta en orden”, Victoria dio el salto a Nación, también con la entonces primera dama, en el Ministerio de Desarrollo: el trabajo social al cuello. La llegada de Néstor en 2003 no la dejó fuera del proyecto. Fue Alicia Kirchner quien la invitó a seguir formando parte de las políticas públicas y la nombró Jefa Regional del Fondo Participativo de Inversión Social con un programa de nutrición para comedores comunitarios. Luego, en 2006, Victoria se dedicó a trabajar en la Comisión Nacional Asesora para la Integración de Personas con Discapacidad.

Para ese entonces ya había acontecido el histórico enfrentamiento electoral entre Chiche y Cristina en las urnas bonaerenses. Victoria no dudó en alinearse tras el proyecto santacruceño y en 2009 fue candidata a concejal en La Plata. Por esos años, en los que volvió a hacer pie en su ciudad natal, terminó la carrera de Contadora Pública en la Universidad Católica ubicada en 13 y 58. Dos años más tarde, repitió su candidatura cuando acompañó las fugaces intenciones de Guido Carlotto de ponerse al mando del municipio.

Victoria Tolosa Paz

Con Pichichi gobernador, en 2012, la candidata a primera diputada de las elecciones de medio término que se aproximan asumió como subsecretaria de Urbanismo Social del Ministerio de Desarrollo Social. En 2014, cuando nadie imaginaba lo que se venía, Victoria Tolosa Paz migró a la ANSES para sumarse a los equipos del PROCREAR. En 2017, fue concejala por la lista de Unidad Ciudadana. Tarda en llegar, como dice la canción.

Igual que en estas últimas semanas, donde todo es especulación y duda —¡¿es de Alberto o es de Cristina?!—, su nombre volvió a sonar en 2019, cuando la interna platense del Frente de Todos se puso picante y Victoria Tolosa Paz perdió por unos flacos 1500 votos contra otra mujer, la camporista Santout. Tras la consagración del frente, pensó que iría al Ministerio de Desarrollo pero tuvo que conformarse con capitanear el Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales.

Hizo toda la primaria y la secundaria en la Escuela Normal Superior N°1 Mary O. Graham y jugó al hockey en el Club Santa Bárbara. Confiesa que quiere ser la primera mujer en sentarse en el sillón de intendenta en el Palacio Municipal. Para lograrlo, tiene un garbo excepcional y línea directa con el empresariado argentino, dos ítems que en política despiertan envidias y algo más. También tiene un collar con la letra V que a esta servidora le encanta y una llegada mediática que en Casa Rosada no pasa desapercibida.