Aplicaciones, tarjetas de crédito y tablet: rechazan los taxistas modernizar su servicio como Uber

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La medida despertó polémica. Ocurre que, a partir de 2019, los taxis de la Ciudad de Buenos Aires podrán ser reservados con la misma modalidad que utilizan las empresas de viaje Uber y Cabify y deberán ofrecer la posibilidad de pagar con tarjetas de crédito y débito, además de reemplazar el reloj taxímetro por una tablet o de sumar un dispositivo de este tipo en el respaldo del asiento del chofer que replicará de manera online el costo del viaje.

Los cambios forman parte de una ley sancionada por la Legislatura porteña a principios de diciembre. El objetivo es modernizar el servicio que actualmente ofrecen los 37.000 taxis que operan en el ámbito de la Capital Federal.

El objetivo es que los taxis puedan ser solicitados por medio de aplicaciones como la oficial BA Taxi y que los pagos se cancelen no sólo en efectivo. Es más, deberán contratar sistemas de posnet o cualquier otra aplicación de pago.

Además, deberán sumar la palabra “Reservado” a las de “Libre” y “Ocupado” que ya figuran en el reloj para identificar cuando la unidad haya sido solicitada a través de una aplicación o app de despacho de viajes a la que tendrán la obligación de estar vinculadas.

Las empresas de radiotaxis y mandatarias deberán también modernizar sus sistemas e inscribirse en el llamado Rutax, y tendrán un plazo máximo de seis meses desde la publicación de la ley para cumplir con los requisitos para funcionar como prestadora del servicio de despacho de viajes.

Esta medida podría modificar las modalidades mediante las cuales se toma un taxi ya que, según datos oficiales, en la actualidad el 17% de los pasajeros lo solicita por medio de una empresa de radiotaxi; otro 4% usa aplicaciones mientras que el 79% restante se toman en la calle.

Además, se podrán adicionar importes cuando el servicio se solicite por medio de alguna de las Apps autorizadas con un monto que podrá variar hasta las 10 fichas por servicio solicitado pudiendo distribuirlo por horarios, zonas o viajes.

Sin embargo, esta posibilidad queda prohibida si el viaje se realiza a través de BA Taxi o cuando el usuario sea una persona con discapacidad permanente.

En cuanto al uso de tablets, estarán ubicadas en el respaldo del asiento del conductor quien mediante este dispositivo móvil el conductor permanecerá comunicado con el sistema de despacho de viajes.

Según la iniciativa, los pasajeros podrán mejorar su experiencia de viaje, identificar al chofer y al vehículo, obtener detalles de las rutas convenientes para trasladarse de un punto a otro, realizar el pago con medios electrónicos como tarjeta de crédito o débito, evaluar la profesionalidad del chofer y la calidad del servicio, contar con un historial y detalle de los recorridos realizados y recuperar los objetos olvidados.

Adiós al taxímetro

Tal vez la novedad más saliente de la normativa es que el clásico reloj taxímetro deberá ser reemplazado por una tablet -o dispositivo similar- conectada al Sistema de Gestión Integral de Taxis, sin la cual no podrán operar, ya que el chofer deberá estar “logueado” en el sistema para poder operar. Este validará que el taxi tenga la licencia y la VTV al día, que el chofer esté habilitado y que no haya superado la cantidad de horas máximas permitidas por jornada.

El hecho de que el Gobierno cuente con los datos de ubicación de cada taxi, viajes, facturación y choferes fue señalado con preocupación por algunos legisladores durante el debate en el recinto.

Por otro lado, para solventar los gastos de instalación de los nuevos dispositivos y su mantenimiento mensual (paquete de datos), la ley aumenta la bajada de bandera de 10 a 11 fichas. El oficialismo calculó que con esta ficha adicional de cada viaje los taxistas podrán cubrir los costos sin mayores problemas.

La oposición de los taxistas

Quienes se oponen a la iniciativa de las tabletas son los taxistas nucleados en la agrupación Taxistas Unidos. El jueves 27 de diciembre protagonizaron protestas en diversos accesos a la ciudad de Buenos Aires durante la mañana en rechazo a una iniciativa del gobierno porteño que busca reemplazar los taxímetros por tabletas.

Marcelo Boeri, de Taxistas Unidos, explicó esta mañana en radio La Red que este cambio de taxímetros por tabletas implicará para los trabajadores del taxi un costo de “1800 pesos mensuales” e implicará para el Estado un ingreso extra de unos “mil millones de pesos anuales”. “Es un negocio millonario”, indicó.