Antes del Mundial, prepara el Gobierno el último golpe en la agenda y va contra los fueros de Cristina

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El desafuero de Cristina Kirchner parecía pasar inadvertido este año. Mientras todas las miradas estaban puestas en las tarifas y el desgaste del gobierno en el Congreso, la posibilidad de quitarle los fueros a la ex presidente, tal como solicitó el juez Claudio Bonadio en diciembre en el marco de la investigación por el acuerdo con Irán.

Las lecturas sobre la jugada de Cambiemos son varias, aunque todas confluyen en una teoría: en Cambiemos la quieren tener en primera plana y no alejada del centro de la atención. Es decir, quieren inflar su imagen negativa para llevar el debate la conocida grieta entre el kirchnerismo y el Gobierno.

En radio Mitre, el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, descartó las especulaciones políticas en torno al pedido para tratar el desafuero de la ex presidenta. “Es institucional, no tiene nada que ver con lo partidario, lo político”, dijo, aunque en los pasillos de la Casa Rosada se dice lo contrario.

La sesión fue pedida por Cambiemos en previsión del eventual vencimiento de los plazos establecidos por la ley que reglamentó los fueros parlamentarios, la cual sostiene que el pedido debe tratarse por el pleno del cuerpo dentro de los 180 días posteriores.

Ese plazo vencería pasado mañana, pero en el oficialismo sostienen que deben computarse como días hábiles, criterio que se aplica para el tratamiento de los decretos de necesidad y urgencia.

El propio Mauricio Macri volvió a poner a Cristina en el centro de escena y apeló a la receta de Marcos Peña y Durán Barba de profundizar la grieta, sabiendo incluso que el oficialismo no cuenta con los votos necesarios para quitarle los fueros.

¿Por qué? La llave para complicar a Cristina Kirchner la tiene el peronismo más cercano a Miguel Ángel Pichetto, que por estas horas está más cerca de CFK que del propio Cambiemos después del triunfo opositor en el terreno parlamentario y de las declaraciones cruzadas durante la maratónica sesión.

En la atensala del Mundial, en definitiva, el Gobierno quiere que se hable de una sola cuestión: los fueros de Cristina y su presunta corrupción durante su gestión. Aunque probablemente sufra un revés en la Cámara Baja, las declaraciones y las conclusiones estarán enfocadas en este tema con la ex presidenta en el centro de la escena. Un plan efectivo para Cambiemos.