Angustia, hostigamiento y depresión: fracasa el plan de Milani para conseguir domiciliaria

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A las seis de la mañana de hoy, Miguel Etchecolatz llegó a su casa en el Bosque Peralta Ramos, en Mar del Plata. Allí comenzará ahora a cumplir su pena de prisión. Casi al mismo tiempo, a otro hombre acusado por su desempeño durante el terrorismo de Estado le negaron ese beneficio: César Milani pasará año nuevo en el penal de Ezeiza.

César Santo Gerardo del Corazón de Jesús Milani está preso desde febrero de este año, después de declarar en una causa por tres secuestros durante la dictadura, en La Rioja. Tiene otra causa por delitos de lesa humanidad en Tucumán y un expediente por enriquecimiento ilícito que ya está en etapa de juicio en Comodoro Py.

Milani había pedido la domiciliaria por cuestiones de salud, lo que generó que diversos peritos médicos lo examinaran. Según repasa el juez Juan Carlos Reynaga del Tribunal Oral Federal de la Rioja, el ex jefe del ejército presenta “un cuadro de stress postraumático y Síndrome Depresivo Reactivo”.

¿Qué significa esto? Que está angustiado, algo “natural y humanamente consecuente” con el hecho de estar detenido y que no le sucede únicamente a Milani. Es por eso que el juez le rechazó la domiciliaria pero ordena que se implementen los tratamientos médicos y/o psicológicos y/o psiquiátricos que sean necesarios

El enfrentamiento con Patti

En la resolución, la defensa de Milani asegura que Luis Patti lo hostigó mientras ambos estaban en el Hospital Penitenciario de Ezeiza. El represor (como el 50% de los condenados por delitos de lesa humanidad) está con prisión domiciliaria desde octubre.

Ante esto, el juez ordenó que se lleven adelante “los recaudos necesarios y conducentes” para evitar cualquier tipo de conflicto.

No es la primera vez que Milani denuncia conflictos en el penal. A mediados de año, presentó un habeas corpus donde asegurí haber sufrido “hostigamiento y hostilidad” en las prisiones de La Rioja y de Ezeiza. La denuncia no prosperó.