Amigado con el Gobierno, marca la cancha Canicoba Corral

El Canciller - Comentarios

El caso de Caballo Suárez parece una serie de Netflix. Pero no. Se trata de un caso real que atraviesa al mundo sindical. El ex titular del SOMU recibió un revés de la Cámara Federal y debió volver a prisión domiciliaria.

El dirigente gremial, un peso pesado que se mantenía en el poder hace muchos años, comenzó a estar en el centro de escena con el gobierno de Macri. En el 2016, el juez Rodolfo Canicoba Corral había dispuesto la intervención del sindicato y de la obra social. Con esa decisión, logró salir de la “lista negra” luego de estar vinculado a la gobernación bonaerense de Daniel Scioli y funcionarios de esa gestión.

El escándalo que salpicó a Gustavo Arribas también fue un puntapié clave en el vínculo del magistrado y la mesa chica de Cambiemos. ¿Por qué? Canicoba fue quien definió el sobreseimiento del titular de la Agencia Federal de Inteligencia, en un supuesto caso por transferencias a cuentas en Suiza.

El juez no está trabajando actualmente debido a la feria, aunque siguió de cerca el caso de Caballo Suárez. Durante su descanso, hubo movimiento de sobra: el juez Luis Rodríguez le había otorgado el beneficio de la domiciliaria, pero hace pocos la Cámara falló en contra del sindicalista y lo trasladó de la mansión de Olivos al penal de Ezeiza.

Según fuentes judiciales, está decisión “tranquilizó” al magistrado, quien no quería provocar nuevos chispazos con el Gobierno Nacional.

A su vez, según afirma el diario La Nación, Canicoba Corral, responsable de la intervención judicial, avaló la designación de su cuñado y del hijastro de su amigo Guillermo Scarcella en la Obra Social del Personal Marítimo (OSPM). Todo un gesto entre funcionarios y magistrados para intervenir de manera directa el área sindical.