Amenaza de Golpe de Estado, marchas y apoyo internacional: arde Brasil en la previa al juicio de Lula

Los movimientos de izquierda y derecha se debaten entre el apoyo o rechazo al encarcelamiento del ex presidente, horas antes de que el STF defina su futuro hoy a la tarde.
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Brasil se divide en una grieta: a favor o en contra de la prisión al ex presidente Lula Da Silva. Millones de ciudadanos salieron anoche a las calles de 50 ciudades brasileras, organizados por los movimientos de derecha, para apoyar la decisión del Tribunal Federal Supremo (STF) de hacer efectiva la condena a 12 años de prisión.

Cuando las calles de Río de Janeiro, Sao Paulo y Belo Horizonte se colmaban de ciudadanos, en Twitter se gestaba el miedo entre el repudio a la marcha. El Comandante del Ejército Brasilero, General Villas Boas, publicó frases de presión al STF para que mande al ex presidente a la cárcel. “En la situación que vive Brasil, queda preguntar a las instituciones y al pueblo quien realmente está pensando en el bien del País y de las generaciones futuras y ¿quién está preocupado sólo con intereses personales?”, escribió dejando dudas sobre un posible Golpe de Estado. “Aseguro a la Nación que el Ejército Brasileño juzga compartir el anhelo de todos los ciudadanos de bien de repudio a la impunidad y de respeto a la Constitución, a la paz social ya la democracia, así como se mantiene atento a sus misiones institucionales”.

Ante la amenaza latente, la también ex presidenta Dilma Rousseff escribió esta mañana: “No podemos destruir en definitiva la frágil democracia que aún nos queda. Es necesario que todos tengan responsabilidad y respeten la Constitución y la presunción de inocencia. Es inaceptable que Globo insista en repetir el pasado y como vivenda incita al golpe” y recibió el apoyo de Evo Morales, presidente de Bolivia.

Los medios internacionales hicieron eco de la grieta que se vivie y que aumentará su potencia esta misma tarde cuando la Corte Suprema decida el destino de Lula Da Silva.

Mientratanto, Brasilia se prepara para recibir a Lula y una marcha en apoyo al ex presidente. las calles se encuentran valladas y protegido el recinto anmte cualquier ataque que pudiese llegar de los dos lados.