Adopta Marcos el enojo de Macri y la estrategia de Jaime para profundizar la grieta en el Congreso

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Después de la enérgica presentación de Mauricio Macri en la apertura de las Sesiones Ordinarias, en la que se lo vio tenso y enojado, ahora fue el turno de Marcos Peña. En sintonía con el aire confrontativo del presidente, aprovechó para reflotar la polarización con el kirchnerismo, en una exposición que incluyó gritos e ironía, como parte de una estrategia comunicacional que los beneficiará de cara a las elecciones.

Aunque su paso por la Cámara Alta para presentar el primer informe de gestión del año, fue más dialoguista y con un enfoque explicativo en perfil de campaña, en Diputados dejó de lado la postura calma y se mostró vigoroso y efusivo. Frente a los cuestionamientos de los legisladores de la oposición, confirmó el rumbo de Cambiemos, incluso en el plano económico.

Tras ratificar la búsqueda por alcanzar el equilibrio fiscal mediante ajuste del gasto y aumento tributario, reconoció que se equivocaron en afirmar que sería fácil bajar la inflación y aseguró que los aumentos tarifarios de servicios y transporte son parte de la política de Gobierno, en tanto se oponen al congelamiento de costos.

En ese sentido, el funcionario se expresó respecto a los 32 puntos de pobreza pero apuntó hacia el kirchnerismo: “la de antes era una pobreza igual a la de ahora, pero ni siquiera tenían la dignidad de medirla”. Además, volvió a pedir un nuevo esfuerzo a los argentinos para cruzar “un río bravo que nos cansa a todos” y pidió colaboración para “remar”.

Con efusividad, el Jefe de Gabinete instó a los opositores a decir la verdad, en tono irónico frente al cartel que tenían en sus bancas que rezaba “#BastaDeMentir”. “Discúlpenme la vehemencia, acá hubo muchos oradores vehementes que dijeron que reivindicaban la política y yo vengo a reivindicar la política, entonces voy a hablar con todo el énfasis que quiero”, afirmó con una subida de voz.

Al igual que en su paso por Senadores a fines de marzo, en su discurso de más de una hora no pudo dar buenas noticias pero resaltó el enfoque gubernamental en las políticas públicas. En esta ocasión sin embargo, retomó el conflicto con el sector crítico y avanzó hacia la profundización de la grieta.

En un posicionamiento que le sirve al Gobierno en términos electorales, como hombre principal de la mesa chica de la Rosada y de cara a octubre, cumplió con la propuesta de Jaime Durán Barba. En sintonía con el tono de Macri, polarizó con el kirchnerismo para dejar de lado de crisis y allanar el camino hacia las urnas.