Acoso, 32 años en la Justicia y papelón en el Senado: va a juicio el fiscal Castro

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Julio César Castro es fiscal general desde mediados de los ’90. Desde ese momento, es el encargado de representar a la sociedad en los juicios por homicidios, violencia de género, abusos sexuales, robos. Pero el año que viene, el que va a estar frente a un juicio es él: acaban de enviarlo a juicio oral por violar a su novia y golpearla.

Además de su trabajo en juicio, Castro estuvo incluso a cargo desde su creación de la Unidad Fiscal de delitos contra la integridad sexual. Renunció en 2010. Hasta ese momento no había ninguna denuncia en su contra, más allá de algunos comentarios sobre el trato que recibían algunos empleados.

Twitter, sumario y denuncia

En diciembre del año pasado, Castro se sentó en la Comisión de Acuerdos del Senado dispuesto a contestar las preguntas que lo harían convertirse en juez de uno de los tribunales orales federales que funcionan en Comodoro Py. No se esperaba que uno de los cuestionamientos fuera sobre un sumario que tenía por acoso sexual y laboral.

La denunciante estaba en la sala y Castro comenzó a hablarle y a defenderse de las acusaciones. “Esto no es un reality show”, intervino Miguel Ángel Pichetto. A ese momento, le siguió otro más incómodo: un diálogo donde el fiscal y candidato a juez seducía por Twitter a una chica menor de edad. “En 2014 tenía un desconocimiento absoluto de cómo funcionaban las redes”, se excusó el fiscal general cuando lo cuestionaron por el tema.

Su pliego, finalmente, fue rechazado por el oficialismo y la oposición en conjunto. No llegó ni siquiera a votarse en el Senado. Para ese momento, su novia ya se había presentado en la Oficina de Violencia Doméstica. Golpeada, contó los dos episodios de abuso sexual que sufrió mientras estaba en pareja con Castro.

¿Por qué va a juicio?

Para el fiscal Patricio Lugones, un colega del imputado, Castro abusó sexualmente de su ahora ex pareja en octubre de 2016 y en enero de 2017, además de haberla lesionado. Tuvo en cuenta no sólo los detalles que dio la víctima (que es querellante en la causa) sino también los informes psicológicos y psiquiátricos a los que fue sometida. Todos coincidieron que es una mujer “inmersa en una clara problemática de violencia de género”.

“Él me decía que me iba a hacer desaparecer y por eso tengo miedo”, dijo la joven. En su defensa, Castro intentó victimizarse. Dijo que su pareja era quién lo manipulaba, que lo celaba y controlaba. “Me estaba manipulando, estaba siendo dominado por ella, ella hacia lo que quería conmigo”, aseguró en una indagatoria que duró seis horas. Ni el fiscal ni el juez de instrucción le creyeron.

Antes de ser procesado, Castro se tomó de licencia en su cargo. Hay un sumario administrativo que puede terminar con sus 32 años de carrera en la justicia. En ese expediente, hay más de cinco casos de acoso sexual al que se le sumó esta denuncia.