Sin embargo, el panorama indica que hasta último momento, el momento de la votación que se supone para la mañana del jueves, los indecisos no elegirán una postura clara, por lo que no se podrá suponer o anticipar un resultado en particular.

Tanto el grupo de los pañuelos verdes como el de los celestes miran con detenimiento a la lista de indecisos, que se achica minuto a minuto.

La votación será pareja para ambos generos. Hasta ayer, se especulaba que la mayoría de los votos positivos saldrían, paradójicamente, de los hombres con una banca. Sin embargo, varias mujeres manifestaron su postura a favor e igualaron las estadísticas. Por ahora, el 47% de las mujeres del recinto están a favor y el 48% en contra; mientras que el 45,8% de los hombres apoya el proyecto contra un 46,5% que lo rechaza. Quedan indecisos el 6,3% de los hombres y el 5% de las mujeres.

Aborto: entre amenazas y presiones, hay un empate técnico y definen los últimos dos indecisos

La única provincia en la que todos los diputados apoyan el proyecto es Río Negro. El podio lo completan la Provincia de Buenos Aires (con el 71% a favor, 25% en contra y 4% de indecisos) y Tierra del Fuego (60% a favor). Por otro lado, las provincias que más rechazan el proyecto son La Rioja, Salta y San Juan, las tres con un 100% de los diputados votando en contra de la ley.

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Cambiemos es una de las fuerzas que más rechazan el proyecto. Del partido gobernante, 38 diputados aseguraron que votarán a favor de la legalización del embarazo, mientras que 63 que rechazarán la iniciativa. En el PJ y el massismo, con menos diputados que Cambiemos, también gana la negativa. El FPV es la fuerza que más apuntala los votos positivos (53 a favor y 7 en contra). La izquierda, por su parte, votará en totalidad a favor del proyecto.

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La sesión

La sesión de debate inició pasadas las 11 de la mañana del miércoles, cuando el presidente de la Cámara Baja, Emilio Monzó, aprobó el quórum en la sala.

Uno de los primeros exponentes cuya voz resonó fuera de las paredes del Congreso fue el presidente del bloque PRO nacional, Nicolás Massot, quien defendió su voto en contra del proyecto de ley luego de destacar el valor del Presidente y el oficialismo que "pusimos sobre la mesa algo muy importante de lo que no volveremos".

"Lo que este debate representa es que tiene que ser el primer paso para dar una discusión seria sobre cuál va a ser el rol del Estado", aseguró antes de cargar contra el ministro de Salud de la Nación, Adolfo Rubinstein, y sus predecesores, Daniel Gollán y Ginés González García, por manifestarse a favor de la legalización del aborto e, incluso, ser expositores en la comisión de debate para el proyecto de ley.

"No venimos a discutir sobre despenalización, tampoco sobre salud pública. No hay ni una preocupación en velar por la vida en los ministros, ni en los anteriores ni en el actual", recriminó a los médicos y concluyó, interpelando directamente a Juan Cabandié: "Nunca en democracia nos animamos a tanto. Ni en democracia ni de otra manera. Tampoco en "ese momento" nos animamos a tanto".

Por su parte, el ex ministro de Educación Nacional, Daniel Filmus, quien, al igual que el resto del bloque Frente Para la Victoria-PJ, está claramente a favor de la despenalización, cargó contra aquellos diputados que no apoyaron la implementación de la educación sexual y los tildó de hipócritas.

"Los que votaron en contra de la educación sexual hace unos años, hoy se llenan la boca diciendo que van a solucionar este problema con educación sexual", disparó Filmus en clara referencia al bloque PRO, que hace unos años se opusieron y votaron en contra de la ley.

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"No justificamos las presiones, la agresividad ni las amenazas", inició su discurso el diputado por Evolución, Martín Lousteau, en relación a las amenazas sufridas por Mario Negri y Facundo Garretón, para luego dar lugar a las explicaciones sobre su voto a favor de la legalización.

Lejos de los argumentos clásicos que se escucharon en el recinto, el ex ministro de Economía de la Nación esgrimió otro punto de vista sobre el debate de un "derecho postergado" por mucho tiempo al cual quizás "no percibimos de la misma manera porque son mujeres y somos una sociedad machista".

Irrumpiendo con la estructura que posiciona a la vida sobre un pedestal, Lousteau explicó que la vida tiene un valor más allá del que viene de una construcción social, ya sea en el código penal, en la historia, en las guerras por territorio y soberanía, e, incluso, hasta un valor monetario, si se tiene en cuenta que hay indemnizaciones por la pérdida de vida.

Así, el líder de Evolución rompió con todas las creencias religiosas con un discurso disruptivo y moderno, en el que incluyó a la periodista Débora Pérez Volpin, quien falleció hace pocos meses producto de una mala praxis durante una endoscopia: "Lamento que (Débora) no esté entre nosotros, sobre todo para verlo, pero también para militarlo, por su carisma y su calidad humana".

Ya entrada la tarde, cerca de las 19 horas, llegó el turno de uno de los más esperados: el diputado por Salta somos Todos y perteneciente al interbloque Cambiemos, Alfredo Olmedo. Ironizando sobre la situación, logró polemizar con sus fuertes dichos.

El diputado famoso por su clásica y repetitiva campera amarilla pidió "no enterrar el futuro de la Argentina matando a los niños por nacer" porque durante "el aborto hay un niño que pelea por su vida".

Olmedo no solo está en contra del aborto, también le preocupan los costos económicos de las intervenciones: "¿Vamos a pedirle plata al Fondo Monetario Internacional para pagar los abortos", ironizó sobre la medida económica adoptada recientemente por su partido.

Y agregó: "Si sale la ley, voy a estar pidiendo un cementerio para la víctima del aborto", dando a entender que podría haber un mercado negro oculto detrás del aborto para obtener "células". "Tendrán que cremar a los chicos para que ninguno haga negocio", explicó.

Otro diputado que expuso su postura en contra de la legalización del aborto fue José Luis Gioja. El presidente del PJ Nacional relató su vida personal en San Juan y la historia de su familia para explicar por qué no cree que el aborto es una solución.

Además puso en el marco del debate la discapacidad de los niños al contar que tiene un hijo con Síndrome de Down. “No puedo pensar que alguien hace 41 años me hubiese dicho que tenía la posibilidad de abortar a mi hijo. El que está concebido para nacer, tiene que nacer”, explicó y continuó: “No juguemos con los pobres. Los pobres necesitan que nosotros legislemos para acabar con la pobreza”.

Buscando otro enfoque para convencer a los indecisos, la diputada Estela Regidor Belledone, UCR Corrientes, relató también su historia personal y su faceta de activista por los derechos de los animales. Pero llamó la atención cuando decidió comparar la realización de un aborto y cómo los dueños de perros no lo hacen cuando su mascota queda preñada.

A los pocos minutos, Nicolás Del Caño, referente del Frente de Izquierda, acudió a las marchas populares para justificar que ya es hora de legalizar el aborto. “Está creciendo cada vez más la marea verde allá afuera. No se escuden en las presiones de los gobernadores y la Iglesia. Escuchen a todas las mujeres que piden educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir”, le pidió a los diputados no definidos.

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Pero varios fueron los legisladores que decidieron comparar la realidad argentina con lo que sucede en los 50 países del mundo en donde el aborto es legal. Fernando Espinoza, por ejemplo, lo uso como justificativo para la aprobación de la ley. "Hoy tendría que salir la ley para que la Argentina se ponga a la vanguardia en Latinoamérica, junto con Uruguay, de lo que ya se aprobó hace tiempo en el mundo", expresó.

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Fernando Iglesias, el diputado del PRO, también utilizó el mismo recurso y habló de las estadísticas internacionales que prueban que el aborto legal disminuye la muerte de mujeres en distintas ciudades del mundo como París y Nueva York.

Al final de su discurso a favor de la legalización, los diputados de los partidos opositores al PRO, como el FPV y el PJ, aplaudieron a su colega en una reacción que sorprendió al presidente del recinto.

Esas no fueron las únicas chicanas. Ya que Massot fue el personaje del conflicto de la jornada. Primero aludió en su discurso al Dip. Pietragalla, quién decidió responderle en su turno.

Y luego, invitó a un médico de la Universidad Austral al recinto en la sección sólo habilitada para asesores y legisladores. Victoria Donda lo acusó de ello ante todos los diputados.

Los discursos en el recinto continuaron y, a medida que fue entrando la noche, se fue retrasando el cronograma original. 

Gabriela Cerruti apeló al feminismo y, por momentos, utilizó lenguaje de género cambiando el las/los por les y fue contundente con aquellos hombres que temen la marea verde: "Relájense. El único Palacio de Invierno que queremos tomar las mujeres es el de nuestras vidas. La única Bastilla que queremos derrocar es la que apresa nuestros cuerpos. No queremos tomarnos el poder de ningún hombre. Queremos el poder sobre nosotras".

Y sorprendió, en esta línea, la exposición feminista del diputado Pedro Rubén Miranda en contra del machismo con lo que en las redes sociales denominaron "la deconstrucción de su sujeto". 

Tanto Felipe Solá como Máximo Kirchner, se pronunciaron a favor de la despenalización y cuestionaron la realidad actual.

Máximo recordó cuando perdió junto a su mujer un embarazo de mellizos y cómo vivió la situación en el Hospital público de Río Gallegos. "Le puedo asegurar que hay que pensar seriamente en lo que siente esa persona en ese momento", conmovió. Y acudió a una amiga suya que abortó clandestinamente hace 19 años para que le relate su vivencia. "Quizás esta no sea la solución ideal pero es la posible", resumió.

Senado

De conseguir la aprobación en Diputados, la iniciativa pasará a la Cámara de Senadores, donde si bien no hay números concretos, el rechazo por el proyecto va ganando con claridad (29 votos negativos contra 18 favorables y 25 no confirmados). El proyecto obtuvo dictamen favorable este martes y generó un aplauso en conjunto del oficialismo y la oposición.