Aborto y mano dura: abre Macri la nueva grieta para sacar el foco de la economía

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Cronometrado, y en un Congreso de la Nación atípico por su poco nivel de conflictividad, el presidente Mauricio Macri inauguró el 136° período de sesiones legislativas. En su tercer discurso como jefe de Estado, consolidó la estrategia del “divide y reinarás” mientras atraviesa una etapa de incertidumbre económica. Ratificó oficialmente su “venia” al debate de la despenalización del aborto; volvió a referirse de forma abstracta a los logros de sus primeros dos años, proyectó -aunque sin dar fecha- el cese del endeudamiento, anunció un nueva ley de Código Penal y oficializó la tupacamarización de la ya extinta reforma laboral, en medio de la guerra con los sindicalistas.

En 41 minutos que duró el discurso -en donde leyó mucho menos que en su primeras exposiciones ante el Congreso-, Macri ratificó la estrategia que desplegó el Gobierno durante las últimas semanas; instalar nuevos debates para evitar tener que referirse a las turbulencias económicas que atraviesa Cambiemos desde que plantó bandera en Balcarce 50. Lo hizo sobre uno de los temas que hace prácticamente una semana instaló en la agenda mediática: la despenalización del aborto. “Hace 35 años que venimos postergando un debate sensible, el aborto. Y como dije más de una vez estoy a favor de la vida pero también estoy a favor de los debates maduros y responsables que como argentinos tenemos que darnos”, anunció el jefe de Estado. Desde cerca lo aplaudía la diputada chaqueña Elisa “Lilita” Carrió quien volvió a contradecir al mandatario minutos antes de la ceremonia: “Les pido que retiren el proyecto de legalización del aborto por respeto a las creencias”. 

Macri planteó de forma abstracta (y en algunos casos dió datos sin contextualizar) los logros que consiguió su gobierno desde diciembre del 2015. Defendió el camino del “gradualismo” y prometió dejar de “endeudarse” cuando merme el aumento de precios. Justamente, sobre la inflación dijo que bajó y que los salarios “le ganaron, aunque no aportó datos. Además mencionó que hay un “récord en la venta de cemento, de autos, de turismo y en vuelos de pasajeros; en su mayoría, posibilidades a las que no acceden las clases más postergadas. Toda esta actividad está generando trabajo. Los salarios le ganaron a la inflación”, dijo.

Menos combativo que en las otras dos ocasiones, el jefe de Estado realizó una nueva defensa de la “doctrina Chocobar”: se embanderó en el accionar de la Policía, aunque negó que apoye la “mano dura”. “Creemos en un sistema que ponga en el centro a las víctimas del delito, que respeten  a las fuerzas de seguridad y que ofrezca penas proporcionales a los delitos cometidos”, subrayó.También hizo gala de la “lucha contra el narcotráfico” mientras la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich era foco de todos los flashes.

Ante una platea con vasta presencia opositora, aunque con la inexplicable ausencia de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, no hubo escenas de tensión, ni gritos, ni chicanas hacia Macri, en contraste a los últimos años.

No realizó ninguna mención al reclamo de soberanía de las Islas Malvinas, aunque sí comenzó  -en un movimiento estratégico- con un homenaje a los 44 tripulantes del ARA San Juan, el navío extraviado. “Seguiremos haciendo todo lo que esté a nuestro alcance para encontrarlos”.

Una de las principales expectativas del discurso de Macri era saber sobre qué ejes se enfocaría su gestión durante este año. Anunció que se impulsará un nuevo Código Penal, mientras el titular de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti lo observaba desde la platea preferencial del recinto. También oficializó la tupacamarización del trunco proyecto de reforma laboral, tras varias semanas de “guerra” con sectores del sindicalismo. Se buscará aprobar la extensión de las licencias por paternidad, cuyo consenso está garantizado en los bloques “dialoguistas”. Por último, aprovechó para enviarles un mensaje a los docentes que se encuentran en pleno tire y afloje con los gobernadores por las paritarias: mientras la gobernadora María Eugenia Vidal, (a un costado del estrado) aplaudía, dijo: “A lo que hay que temer es a que los chicos no terminen el colegio. No podemos hacer política con la educación de nuestros hijos, no podemos acordarnos de la educación solo en el momento de las paritarias”.