Aborto: la hora de las definiciones

Recta final para la votación de la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo en la Cámara de Diputados. Ante un escenario de empate técnico cobra relevancia el rol de los indecisos. Fuerte interna en Cambiemos.
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Luego de dos meses de audiencias el miércoles 13 se tratará en diputados la iniciativa de legalización del aborto. Se prevé que el proyecto redactado por la Campaña por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito reciba algunos cambios. Estrategia inteligente de los legisladores que buscan generar más consenso en torno a la positiva cediendo algunos puntos de la letra original. “Lo que vamos a llevar a la sesión no es el proyecto que querríamos. Es el proyecto posible, el consenso que supimos construir para que el aborto legal sea ley”, explicó la diputada Victoria Donda.

Dentro de los bloques mayoritarios, el Frente para la Victoria es el que más votos a favor aporta (52) y con solo 8 en contra. Por su parte, el Frente Renovador cuenta con 6 por la positiva, con la reciente definición de Felipe Solá, y 13 negativos. Sorprendentemente, Cambiemos como la fuerza que dio lugar al debate, aporta la mayor cantidad de diputados que se oponen a la ley (63) y solo 34 apoyan la legalización del aborto. El peronismo federal cuenta con 8 diputados a favor y 18 en contra. El resto de los bloques minoritarios, Evolución (4), Movimiento Evita-Libres del Sur (5) y el Frente de Izquierda (3) están a favor en su totalidad. En contraposición, Unidad Justicialista (4) y el Frente Cívico por Santiago (5) van por la negativa.

Los números hasta el momento plantean un escenario de empate técnico. El poroteo da alrededor de 114 legisladores en contra y 112 a favor. Los indecisos son 30 diputados y son quienes deberán definir la suerte del proyecto hacia un lado o hacia el otro. Queda tan solo una semana para que quienes apoyan la iniciativa o se oponen lleven adelante sus estrategias para captar a los indecisos.

En este marco, se intensificó la interna dentro de la alianza oficialista. Ministros, diputados y diversos actores relevantes del PRO se reunieron frente al Congreso Nacional para apoyar el proyecto. La respuesta del ala que se opone al aborto no hizo esperar su respuesta y con la vicepresidente Gabriela Michetti a la cabeza buscan una foto del sector del “Sí a la vida” para reafirmar su postura y dar un mensaje al interior de la coalición. Las rispideces dentro del oficialismo es uno de los primeros daños colaterales de haber habilitado un debate que generaba contradicciones dentro de Cambiemos. ¿Habrá pases de factura en el futuro?

De darse la media sanción en diputados vendrá quizás el escollo más difícil para que el proyecto se convierta en ley: la votación en el Senado. Es sabido que la Cámara Baja es la más conservadora y la que más anclaje territorial tiene. En este sentido, más allá de la libertad de conciencia dada por los diversos bloques, la presión de los gobernadores (sobre todo de las provincias más tradicionales) puede jugar un rol clave en la definición final.

Yendo a otro plano, no hay que perder de vista algunos puntos positivos de todo el proceso. En primer lugar, tanto el sector a favor del proyecto como los que se oponen apelaron a la movilización popular como estrategia para visibilizar su postura. En tiempos en los que se suele denostar a las movilizaciones, es un dato alentador que ambos sectores hayan escogido esta táctica para reclamar a los representantes. En segundo lugar, remarcar el gran éxito del movimiento feminista que logró luego de mucho esfuerzo llevar una de sus demandas al Congreso Nacional. Por último, hay que destacar la posibilidad del debate plural y democrático que se dio en el parlamento.

Llegó la hora de las definiciones frente a un momento importantísimo de la historia. Los diputados y senadores tienen en sus manos la posibilidad de dar lugar a una demanda histórica del movimiento de mujeres. Ojalá estén a la altura de las circunstancias.