A tres años de anunciar inversiones millonarias, presenta Coca Cola un plan preventivo de crisis

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A tres años del anuncio de inversiones millonarias en Argentina, la empresa Coca Cola FEMSA anunció el pedido al Gobierno del procedimiento preventivo de crisis.

En un escenario crítico para el consumo, representantes de la embotelladora de la multinacional a nivel local -pero que pertenece a capitales mexicanos- se reunieron junto a dirigentes de la Secretaría de Trabajo para solicitar este paliativo que intenta evitar despidos masivos.

Lejos quedó aquel fructífero encuentro en el Foro Económico de Davos en 2016, en el que Muhtar Kent, presidente y CEO de Coca-Cola desde 2009, le prometió a Mauricio Macri una inversión de US$1.000 millones en nuestro país.

Según Kent, el millonario desembolso de Coca Cola se efectuaría en un plazo de cuatro años y se destinaría al desarrollo de infraestructura de operación y distribución e iniciativas ambientales y de promoción de la actividad física.

Aquel anuncio, a tan solo 42 días de su llegada a la Casa Rosada se pronunciaba “vital” en el camino de Macri por lograr la tan ansiada pero esquiva “lluvia de inversiones”. “El anuncio es vital para la estrategia de conseguir inversiones y radicación de industrias en el país”, habían celebrado desde el Gobierno.

Sin embargo, tres años después, en plena recesión y luego de haber atravesado dos corridas cambiarias que devaluaron el peso argentino más de un 50% frente al dólar, los ingresos de Coca Cola fueron fuertemente afectados por la caída en el consumo y el cambio de conducta de los consumidores, quienes ante la suba de precios optan por segundas marcas o dejar de tomar gaseosas.

“Coca-Cola FEMSA Argentina está atravesando una etapa compleja debido a la desaceleración del consumo, lo que la ha colocado en la necesidad de readecuar su estructura de trabajo”, indicó la firma en un comunicado.

Para colmo, la rama de aguas y gaseosas del sindicato de Camioneros de Hugo y Pablo Moyano, quienes representan el sector más combativo del sindicalismo, se declaró hoy en estado de “alerta y movilización” a raíz del conflicto en FEMSA, una de las embotelladoras de Coca Cola.