3 claves para entender el impacto de un triunfo de Biden en América Latina

Las elecciones presidenciales de noviembre en EEUU pueden implicar un giro político con el triunfo del candidato demócrata sobre Donald Trump, quien enfrenta una situación crítica en su gestión en materia sanitaria y económica.¿Cambios para la región?
El Canciller - Comentarios

El excéntrico multimillonario Donald Trump se encuentra sobre el final de su mandato y existen pocas expectativas de que pueda alcanzar la reelección al frente de la Casa Blanca. La pandemia del Covid-19 y su cuestionable gestión colocaron a EEUU a la cabeza de los contagios en el mundo y con más de 150 mil víctimas fatales.

La promesa de una reactivación económica basada en el slogan “Make America Great Again” también se disipó con velocidad en un abrir y cerrar de ojos cuando el salto de la crisis internacional a comienzos de marzo por el coronavirus evaporó 22 millones de empleos e infligió una caída de casi el 33% del PBI, la más grande desde que exista registro.

Por si fuera poco, a este panorama se suma un cuadro social de movilización impulsado por el Black Live Matters desde hace casi ya tres meses. El asesinato de George Floyd por parte de policías de Carolina del Norte fue la mecha que encendió un malestar creciente en las nuevas generaciones ante un racismo estructural. Las protestas multitudinarias chocan a diario con las fuerzas de seguridad y federales en Seattle, Portland y Chicago, entre otras ciudades.

Ante este escenario, no resulta llamativo que el aspirante demócrata a la presidencia, Joe Biden, aventaje a su rival en los sondeos por una diferencia superior al 10%. Si bien no hay que confiarse en las encuestas, especialmente con Trump, es indudable que el presidente atraviesa uno de sus momentos más bajos de popularidad mientras que el exvicepresidente de Obama asciende, luego de imponerse en las primarias partidarias. El senador busca ahora coronar la fórmula presidencial con una mujer afrodescendiente que le asegure el voto de los sectores más progresistas del electorado.

Fiel a su estilo controversial, el magnate republicano insinuó la posibilidad de postergar los comicios debido a la posibilidad de fraude en el voto por correo, un recursos que sería generalizado para sufragar visto el contexto de pandemia.

Menos proteccionismo

El mandato de Trump estuvo muy marcado por su guerra comercial con China y por una agresiva impronta proteccionista incluso contra sus aliados de la OTAN o en la renegociación del NAFTA con México y Canadá. En ese sentido, América Latina no fue la excepción.

La administración republicana amenazó con imponer aranceles a las importaciones argentinas y brasileras de biodisel al igual que en otra serie de productos. Las gestiones oficiales permitieron eximir de estos gravámenes a las exportaciones pero fue una expresión del cambio de etapa. Al mismo tiempo, Washington realizó una fuerte presión para evitar el avance de las inversiones y los acuerdos comerciales con Pekín. No obstante, el gobierno chino logró imponerse como uno de los principales socios comerciales de la región.

Desde ese punto de vista, un triunfo electoral de Biden no quitará de la agenda el enfrentamiento con China pero, sin duda, suavizará las estrategias empleadas y buscará ser un factor de estímulo. El periodista Andrés Oppenheimer advierte que “las empresas estadounidenses exportaron $571,000 millones a América Latina en 2019, tres veces más que los $164,000 millones que exportaron a China, según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID)”.

La diplomacia al frente

Bajo la administración Trump, la Casa Blanca viró de una política de mano tendida a países como Cuba y Venezuela a un plano de confrontación abierta. El regreso de las sanciones económicas y diplomáticas incluyó una cuota significativa de intromisión en la vida doméstica de los países regionales.

En ese sentido, Washington jugó una apuesta fuerte con el reconomiento de Juan Guaidó como presidente legitimo venezolano y alentó incluso una salida e intervención militar. A pesar de esta ofensiva, los resultados alcanzados por Trump en ese terreno fueron escasos en tanto Cuba, Venezuela y Nicaragua mantienen sus respectivos gobiernos.

zzzzinte1TOPSHOT – Former US vice president Joe Biden arrives for the kick off of his presidential election campaign in Philadelphia, Pennsylvania, on May 18, 2019. (Photo by Dominick Reuter / AFP)zzzz

Como parte de ir buscando otro perfil para la región, Biden anticipó que reestablecerá “las políticas regionales basadas en el respeto” y calificó a la administración republicana como “un desastre ineficaz”, en declaraciones recogidas por la agencia EFE.

Poder Latino

La población latina en Estados Unidos actualmente se ubica en un récord de “32 millones de personas con derecho a votar, un 13,3% de todos los votantes” y podría cambiar la tendencia en estados como Florida, Nevada y Arizona.

A su vez, se estima que en el país hay entre 10.500.000 y 12 millones de inmigrantes indocumentados, de los cuales su gran mayoría proviene de países latinoamericanos.

En sus primeros tres años de mandato, Trump deportó a casi 800 mil personas que no contaban con el estatus de residente legal y, en plena pandemia del coronavirus, expulsó a 10 mil más, de acuerdo a denuncias de organizaciones de Derechos Humanos.

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Desde la campaña de Biden prometen extender los Estatus de Protección Temporal para personas en situación de irregularidad y llevar adelante “una reforma migratoria integral”. Una propuesta de este tipo ya había sido promovida por la presidencia de Barack Obama pero la mayoría republicana en el Capitolio bloqueó su tratamiento. Biden deberá asegurarse contar con los votos en ambas Cámaras si no quiere atravesar un nuevo traspié en este tema.