“Toto” no se va: resguarda el Gobierno a Caputo y evita eyectar a un ex lobo de Wall Street

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“A Luis Caputo lo recontra banco”, se sinceró el jefe de Gabinete, Marcos Peña. Lo dijo el mismo día que la fiscal federal Alejandra Mángano abrió una causa penal sobre el ex subsecretario de Presidencia, Valentín Díaz Gilligan y pidió sus declaraciones juradas. Lejos de la desgracia del funcionario que no declaró u$s 1,2 millones en Andorra, el ministro de Finanzas reaparecerá temprano junto a la plana mayor del gabinete nacional en Salta, en el “relanzamiento” del Plan Belgrano. ¿La Casa Rosada resguarda al ex JP Morgan porque es el único que puede conseguir deuda con sus viejos amigos de la banca?

El jefe de Gabinete volvió a respaldar a Caputo cuando la renuncia de Valentín Díaz Gilligan abolló la confianza en el gabinete en un trimestre complicado: en enero el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, quedó envuelto en un escándalo con Sandra Heredia, una ex empleada doméstica de su quinta en Boulogne; y en febrero el diario Perfil reveló que el ministro de Finanzas ocultó que era dueño de offshores en Islas Caimán. La defensa de Peña en el programa Animales Sueltos (América), terminó con una condecoración del “orden de mérito”: “Es una persona honesta y un orgullo para el país”, dijo.

Caputo es un nexo clave para sostener el endeudamiento que lleva a cabo el Gobierno. Fue el elegido por el Gobierno para cerrar el acuerdo con los buitres y su pasado en Wall Street significa una gambito y una señal que tiene la Casa Rosada para mostrarle al mundo su “apertura”. También es un ex Newman (al igual que el Presidente).

El funcionario es la expresión más flagrante de los “conflictos de incompatibilidades” que le toca enfrentar por decenas al Gobierno de los CEOs. Por ejemplo, para el fiscal Gabriel De Vedia, titular de la Unidad Fiscal de Investigación de Delitos de la Seguridad Social (UFISeS), Caputo “estaría vinculado, en el ámbito privado”, a un Fondo Común de Inversión (FCI) denominado Axis, que el año pasado administró más de 500 millones de pesos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) del ANSeS, por lo que su titular, Emilio Basavilbaso, también sería parte de la operación. Está denunciado cuatro veces ante la Justicia por “conflictos de interés”:por el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (en la cual está imputado), irregularidades en ANSES, y los Paradise Papers (dos veces).

El escándalo no termina en la figura de Caputo: en julio pasado, el fiscal Carlos Stornelli le pidió al juez federal Luis Rodríguez que impute a la esposa del ministro, Ximena Ruiz Hanglin, por presunta defraudación contra la administración pública por la compra de dólar futuro. Según la denuncia que realizó el diputado kirchnerista Rodolfo Tailhade, Hanglin habría comprado contratos de dólar futuro y que habrían generado una ganancia de $ 31.096.700. Un dato: el juez Rodríguez ya desestimó una denuncia que pesaba sobre el ministro de Finanzas.

Reaparición

Temprano, el Gobierno subirá a Caputo y al resto del gabinete a un avión privado que contrataron rumbo a Salta para protagonizar un seminario del Plan Belgrano. Será en el Encuentro Regional del Norte, donde estarán el jefe de Gabinete, Marcos Peña, el ministro Dujovne y su par de Energía, Juan José Aranguren. Allí, Caputo hablará del “Fomento al desarrollo sostenible en la región”. Al mediodía compartirá un almuerzo con varios funcionarios en la residencia oficial del gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey.